9/12/14
La Iglesia de Bergoglio: el mismo oscurantismo, pero con cara renovada
26/10/13
4/7/13
Una Cruzada sanjuanina contra las mujeres
En el número pasado de LVO, destacamos la unidad que existe entre las distintas variantes de la centroizquierda ¡todas conducen al Vaticano! Un verdadero rejunte de neoliberales, radichetas, chupacirios, saltimbanquis… unidos en la amistad con Bergoglio y la jerarquía de la Iglesia. Pero la CTA se guardaba “una perlita” en San Juan, nada menos que la sede del próximo Encuentro Nacional de Mujeres.
En San Juan, la senadora Nancy Avelín encabeza la lista de De Gennaro, el conocido dirigente de la CTA opositora y del partido Unidad Popular. El nombre de la lista, muy sugestivo, es Cruzada Renovadora. Es cierto… tiene mucho de “cruzada”, pero de las conservadoras, porque Nancy Avelín es la misma que acompañó con su voto negativo al entonces senador –y hoy gobernador-, José Luis Gioja, en el 2003, cuando se aprobó la ley de salud reproductiva. Tiempo después, cuestionaba la designación de Argibay en la Corte Suprema, pero no para denunciar la política de cooptación del kirchnerismo en el movimiento de mujeres, sino por ser “abortista”. ¡El mismo argumento que los grupos que se hacen llamar Pro Vida!
Decimos, que se denominan así, aunque son “pro-muerte”, responsables junto con la Iglesia y el gobierno de la muerte de centenares de mujeres por aborto clandestino.
Ese voto negativo de la ley de salud reproductiva, sin embargo, no se trató de un “error” o de una postura que luego se modificó con el tiempo. El año pasado, Nancy Avelín fue una de las personalidades que acompañó el abrazo al Hospital Rawson de San Juan, convocado por ong’s ligadas a la Iglesia que promueven una cruzada contra el derecho al aborto. En esa ocasión, en medio del debate provocado por el fallo de la Corte Suprema sobre el aborto no punible, estas organizaciones, junto con curas, representantes del arzobispado y figuras políticas, marcharon para reclamar el supuesto derecho de los médicos a no hacer caso a la ley que obliga a proceder con un aborto no punible en determinados casos. Este puñado de retrógrados, marchaba con carteles que mostraban bebés y decían “Pesa menos en tus brazos que en tu conciencia”, los mismos con los que la Iglesia suele recibirnos en cada ciudad donde se realizan los Encuentros Nacionales de Mujeres.
En la CTA opositora, estos sectores clericales y amigos del Papa siguen ganando terreno y por eso, ya se niegan a impulsar una gran movilización el próximo 28 de setiembre, cuando se conmemora el Día de Lucha por la Despenalización del Aborto en América Latina y el Caribe, y se haría la primera movilización por el derecho al aborto desde que Bergoglio fue ungido jefe del Estado Vaticano. ¡Es que los “centroizquierdistas” de la CTA son amigos de Roma! Lamentamos el papel de comparsa de “monaguillos” que le hacen las estudiantes de Marea Popular y, sorprendentemente, otras agrupaciones como Las Rojas-MAS.
Pan y Rosas y el PTS llamamos a las organizaciones que integran el Frente de Izquierda, al MAS, a las agrupaciones feministas y, fundamentalmente, a las miles de estudiantes y trabajadoras que quieren pelear por sus reivindicaciones, a poner en pie un verdadero movimiento de lucha de las mujeres por nuestros derechos.
En estas elecciones, sólo el Frente de Izquierda tiene candidatas y levanta consecuentemente en su campaña –como lo hicimos siempre desde el PTS- la lucha de las mujeres, planteando sin ambigüedades la legalización del aborto y la separación de la Iglesia del Estado.
1/7/13
El camino de la centroizquierda termina en el Vaticano
Los que quedaron fuera de este rejunte de neoliberales, radichetas, chupacirios y saltimbanquis, sin embargo, no tienen grandes diferencias en este punto. ¡Más bien los une la misma amistad con Bergoglio y la jerarquía de la Iglesia!
“El cardenal Bergoglio ha sido minoritariamente cuestionado, pero es innegable su presencia activa junto a las grandes manifestaciones populares”, decía Carlos Custer –dirigente de la CTA y del partido de Víctor De Gennaro-, agregando que desde que fue nombrado Papa “conduce la Barca de Pablo, esa enorme Iglesia plural…” ¿Plural querrá decir que en la misma Iglesia conviven pederastas, abusadores, cómplices de dictaduras, curas homofóbicos, y todos bajo el mismo manto de impunidad que les otorga el Vaticano?
Ya anteriormente, cuando el jefe del estado Vaticano era el ultraconservador Benedicto XVI, De Gennaro y Micheli de la CTA se habían entrevistado personalmente con el ex - hitlerista, señalando que la reunión con el Papa representaba “un momento crucial para el conjunto de los trabajadores”. Estos dirigentes sindicales tienen una larga trayectoria clerical: el mismo Carlos Custer –de las filas “degennaristas”- fue embajador argentino en el Vaticano nombrado por el gobierno de… ¡CFK!(entre 2004 y 2007).
La organización estudiantil Marea Popular hizo un frente que está encabezado por el “economista preferido del Papa Francisco”, Claudio Lozano. Se ve que de tanto ir y venir entre el apoyo al gobierno y el apoyo a la oposición, quedaron verdaderamente mareados. Y ahora nos invitan a “caminar distinto”… ¡mientras no sea sobre las aguas!
En estas elecciones, sólo el Frente de Izquierda pone sus candidaturas y sus espacios de campaña –como lo hicimos siempre desde el PTS- para difundir la lucha de las mujeres y plantear sin ambigüedades la legalización del aborto y la separación de la Iglesia del Estado.
Poner en pie un verdadero movimiento de lucha de las mujeres por todos nuestros derechos
Mientras un sector del movimiento de mujeres fue cooptado por el gobierno kirchnerista, llevando a la parálisis y la esterilidad la lucha por el derecho al aborto y obedeciendo la férrea negativa de Cristina a su legalización, estos otros sectores no tienen la menor intención de desarrollar un verdadero movimiento de lucha de las mujeres por la profunda “amistad” que los une con la Iglesia. A pesar de que la legalización del aborto tiene una amplísima aprobación entre la población y es extendido el reclamo de las mujeres, la CTA-Micheli, sus aliados políticos y Marea Popular, que dirigen la FUBA junto al Partido Obrero, se niegan a convocar el próximo 28 de setiembre –Día de Lucha por la Legalización del Aborto- a una gran movilización en Buenos Aires que denuncie el pacto de Cristina y el Vaticano, que exija nuestro derecho a decidir. Las compañeras de Pan y Rosas y el PTS, por el contrario, creemos que este próximo 28 de setiembre se tiene que oír nuestro reclamo en las calles, con la primera movilización por el derecho al aborto con un “Papa argentino”, y que tenemos que unificar nuestras fuerzas para votar un plan de lucha en el próximo Encuentro Nacional de Mujeres en San Juan. Llamamos a las organizaciones que integran el Frente de Izquierda, al MAS, a las agrupaciones feministas y, fundamentalmente, a las miles de estudiantes y trabajadoras que quieren pelear por sus reivindicaciones, a poner en pie un verdadero movimiento de mujeres por todos nuestros derechos.
13/6/13
La Iglesia está a favor del aborto… clandestino
Ya hace un tiempo, en La Verdad Obrera, rebatimos los diversos argumentos que sostiene la Iglesia en contra del derecho al aborto. No viene mal refrescarlos cuando, no sólo la oposición derechista de Macri y Carrió, sino también la centroizquierda y el gobierno nacional vienen cerrando filas con el Vaticano y el flamante Papa argentino, un firme enemigo de que las mujeres tengamos derecho a decidir.Si los inventores de la Inquisición son pro-vida…
La Iglesia que torturó y quemó en las hogueras de la Inquisición a millones de personas, en su mayoría mujeres; la Iglesia que envenenó y asesinó a sus propios líderes espirituales por oscuros intereses; la que acompañó la conquista de América e impuso la fe católica a sangre y fuego a los pueblos originarios, destruyendo sus templos y aplastando sus culturas; la misma Iglesia que bendijo las armas y estuvo junto a los nazis durante la II Guerra Mundial; la que, en Argentina, fue cómplice y partícipe del genocidio perpetrado por la dictadura militar; la misma que alberga en sus filas a centenares de curas pedófilos y abusadores… esa Iglesia dice que está en contra de la legalización del aborto porque está a favor de la vida. Y hasta el santo desconfía.
¿De qué vida hablamos cuando hablamos de vida?
A pesar de su historial, la Iglesia insiste en definirse como defensora de la vida. Esa ubicación en los debates, le permite tildar a quienes defendemos el derecho al aborto de “asesinas”, de que estamos “en contra de la vida”. Pero el debate es falso. En primer lugar, porque la principal causa de mortalidad de mujeres gestantes en Argentina son los abortos clandestinos, muy por encima del promedio mundial. Que la interrupción voluntaria del embarazo no sea legal, no es motivo para que no se practique: los abortos se duplicaron en la última década y las mujeres que dejan su vida en el intento son las más pobres y jóvenes. En segundo lugar, tendríamos que plantear que no hay consenso científico acerca de cuándo comienza la vida humana. Quienes sostienen un enfoque genético, plantean que desde la fecundación del óvulo por el espermatozoide hay que hablar de vida humana. Pero hay otros que sostienen que sólo puede hablarse de vida humana cuando se desarrollan los órganos que permiten pensar y sentir o cuando el feto es capaz de sobrevivir fuera del útero, de manera independiente del cuerpo materno. Si hay diversas ideas sobre la vida humana.
¿Por qué, entonces, la idea de algunos debe imponerse, como dogma incuestionable, sobre la legislación que debería abarcar a todas las personas? La legalización del aborto no obliga a abortar a ninguna mujer embarazada que no quiera hacerlo; pero permitiría que aquellas que necesitaran o quisieran recurrir a la interrupción voluntaria del embarazo, pudieran hacerlo sin riesgos de enfermedad o muerte. En cambio, mientras la Iglesia presiona al Estado para que no se legalice el aborto, impone a todas las mujeres –católicas, judías, ateas, etc.- la clandestinidad y el riesgo de vida para las más pobres.
Es necesario nacer para ser una persona
En el Derecho, una “persona” es alguien susceptible de adquirir derechos y contraer obligaciones. Y mientras nuestras leyes consideran la existencia desde el momento de la concepción, sólo reconocen como “persona” a los nacidos vivos. Los embriones y fetos se consideran “personas por nacer”, es decir, si mueren antes de nacer, para la ley nunca existieron. Por ejemplo, si una mujer pierde un embarazo –lo que se denomina, aborto espontáneo-, ese embrión no recibirá un nombre, ni será anotado en el registro civil, ni será considerado un cordero del rebaño por la Iglesia. De hecho, para las leyes, no es el mismo castigo el que recibe quien comete un homicidio que alguien que comete un aborto, que tiene una pena mucho menor.
Contradicciones clericales
Si para la Iglesia, desde el momento mismo de la concepción, tenemos allí un “niño”, ¿por qué no se bautizan las “panzas”, no se bautiza a los embriones y no se les da cristiana sepultura a los abortos espontáneos? La Iglesia no siempre tuvo la misma postura frente al aborto. En la Edad Media, San Agustín y Santo Tomás de Aquino, por ejemplo, planteaban que el aborto temprano no era un homicidio, porque entendían que el feto se transforma en humano cuando recibe el alma, y eso sucedería muchos días después de la concepción. Pero varios siglos más tarde, en plena Revolución Industrial, el Papa Pío IX cambió drásticamente esa postura. Es que el aborto era un método contraceptivo muy popular entre las trabajadoras y la burguesía necesitaba de la fuerza de trabajo de hombres, mujeres y niños. ¡Allí estaban los curas para ponerse al servicio de las clases dominantes! Pero recién en 1917, cuando la Revolución Rusa instauraba el derecho al aborto libre y gratuito por primera vez en la historia, la Iglesia establece definitivamente la idea de que existe vida humana inmediatamente después de la concepción. Y mientras en la década del ’70, sectores de la Iglesia debatían sobre anticoncepción, fue en la época de la restauración conservadora –durante el “neoliberalismo”- que el Vaticano instauró el Día del Niño por Nacer.
¡Que no mientan más! Quienes están contra la legalización del aborto, no están a favor de la vida… están a favor del aborto clandestino.
21/3/13
Más papistas que el Papa
28/2/13
“¡Queremos compartir las glorias de la vida: pan y rosas!”
Este Día Internacional de las Mujeres nos encuentra con un gobierno
que ya lleva una década en la Casa Rosada. Ya no se puede seguir
adjudicando a la “herencia” de gobiernos anteriores, la enorme
precarización laboral de las mujeres, los altos índices de mortalidad
por consecuencias de los abortos clandestinos, la impunidad con la que
actúan las redes de trata en Argentina, los dramáticos índices de
violencia contra las mujeres y las cifras alarmantes de embarazos
adolescentes.Las mujeres trabajadoras y del pueblo pobre sienten que las asignaciones universales por hijo no alcanzan, en la carrera de la inflación, para cubrir la canasta básica. Las maestras de todo el país ven que aquellas palabras que les dedicó la presidenta, acusándolas de trabajar poco y tener muchas vacaciones, hoy se continúan en el cierre unilateral que el gobierno decretó para la paritaria docente. Las jóvenes, que son las principales víctimas de las consecuencias del aborto clandestino, saben que el verso del “progresismo” se acaba, cada vez que Cristina Kirchner da la orden de no avanzar ni un centímetro en los proyectos de legalización. Todas tienen la certeza de que sin el amparo o la participación de las fuerzas represivas del Estado, la justicia y los funcionarios políticos, no podrían funcionar las redes de trata, como la que secuestró a Marita Verón y más de 600 mujeres en todo el país, con tanta impunidad.
Esas son las miles de mujeres que hoy empiezan a mostrar su descontento con el gobierno, que a veces se transforma en bronca, como la de las madres y otros familiares de las víctimas de la Masacre de Once que dijeron que su dolor “no es sólo un momento malo de la vida, como expresó en su discurso la Presidenta, sino producto de la inacción de su propio gobierno; la masacre de inocentes no sólo es un momento triste, es producto de la corrupción...” Un descontento que, otras veces, se transforma en acciones contundentes, como el paro del 20 de noviembre pasado, donde las mujeres de las fábricas de la alimentación, de la industria gráfica y de otras empresas de la zona norte del Gran Buenos Aires, cortaron la Panamericana junto a sus compañeros. O como las docentes que salieron al paro en todo el país, exigiendo aumento de salario. Esas miles de mujeres de todo el país vienen masticando la bronca no sólo de un salario que no alcanza, sino de una vida que está enteramente precarizada, porque no se puede acceder a la vivienda, porque la policía del gatillo fácil se sigue cobrando la vida de los pibes de los barrios más pobres, porque se sigue viajando como ganado...
Con centenares de esas mujeres trabajadoras, amas de casa, inmigrantes, estudiantes de todo el país, las compañeras de Pan y Rosas nos propusimos poner en pie un movimiento de lucha por todos nuestros derechos. Cada una de nosotras se ha transformado en la organizadora de decenas de otras nuevas compañeras que forman comisiones de mujeres en sus lugares de trabajo, que impulsan agrupaciones sindicales, que desarrollan la actividad de Secretarías de Género y Diversidad en distintos centros de estudiantes, que se preparan para participar del Encuentro Nacional de Mujeres, para pelear por los derechos de las mujeres trabajadoras, contra todas las formas de violencia hacia las mujeres, por el derecho al aborto libre, seguro y gratuito.
Este 8 de marzo no tenemos nada que festejar, pero tenemos muy claro por qué luchamos. El capitalismo, sus gobiernos y este régimen de democracia para ricos nos siguen impidiendo a las mujeres disfrutar de las bellezas y bondades de la vida. Por eso te llamamos a movilizarte este 8 de marzo, en todo el país, para luchar por nuestros derechos.
Y te invitamos a organizarte con nosotras, para poner en pie un movimiento de mujeres activo, en las calles, para luchar por todos nuestros derechos, para exigir juntas nuestro derecho al pan, pero también a las rosas.
Catedral de la ignominia
Miles de casos de niños y niñas que denunciaron ser abusados por curas, obispos y cardenales, estafas bancarias, luchas intestinas por el poder llevaron a que el papa Joseph Ratzinger decidiera renunciar a su cargo “celestial”, dejando a la Iglesia en una de sus crisis más profundas. Nunca se vio tan al desnudo el verdadero “corazón” de esa reaccionaria institución, que asesinó a millones de mujeres en las hogueras de la Inquisición y bendijo la matanza de los pueblos originarios de América, que estuvo junto al nazismo y, en nuestro país, junto a los dictadores militares que torturaron, asesinaron y desaparecieron a miles de luchadoras y luchadores; esa Iglesia que ampara curas abusadores, mientras condena la homosexualidad y oprime a las mujeres.
Que el gobierno rompa relaciones con el Vaticano. ¡Basta de subsidios a la Iglesia, sus colegios y universidades! Ni un peso para mantener al clero, basta de pagarle el sueldo a los obispos y que los curas vayan a laburar. ¡Por la separación de la Iglesia del Estado!
27/9/12
“El Encuentro somos todas”, ¿incluyendo a la Iglesia y el gobierno?
“El Encuentro ya está en Posadas” titula la Comisión Organizadora del XXVII ENM, dirigida por las sojeras y caceroleras del PCR. Este partido que apoyó a la Sociedad Rural y ahora saluda con tanta alegría los cacerolazos de la clase media alta, dice que los ENM son “un terreno hostil para el gobierno”; sin embargo, no piensan desarrollar ningún movimiento amplio de mujeres que enfrenten a la Iglesia, el gobierno y la oposición derechista que están en contra del derecho al aborto y que sostienen las condiciones de precarización laboral de millones de mujeres. El PCR negocia a dos puntas: con los gorilas en los cacerolazos contra el gobierno, mientras piden subsidios al gobierno K de Misiones, hacen guiños a la Cámara de Comercio de Posadas y también a la jerarquía de la Iglesia.
Con la jerarquía de la Iglesia y los anti-derechos
“No es resolutivo y no se vota porque creemos que todas las voces deben ser escuchadas y respetadas sin tener condicionamientos de ningún tipo.” Así, la Comisión Organizadora ya está alertando, desde su página oficial, contra miles de compañeras de la izquierda que, año tras año, proponemos que se vote para que haya un verdadero respeto por la amplia mayoría de mujeres trabajadoras, estudiantes, amas de casa, activistas feministas y lesbianas que luchamos por nuestros derechos. Pero para la Comisión Organizadora, las voces que “deben ser escuchadas y respetadas”, incluyen al gobierno K de Misiones, que cuenta con una senadora y ex vice-gobernadora, Sandra Giménez, contraria a la legalización del aborto y abiertamente a favor de la reelección de CFK. La pediatra y senadora misionera también está en contra de los protocolos de atención a las víctimas de violencia sexual. “¿A ustedes les parece que para evitar la muerte de 300 mujeres hay que matar a 500 mil chicos?”, preguntaba desafiante, mientras presionaba para impedir el aborto no punible a una niña misionera de 14 años que había sido violada por su tío. Otra voz que consideran que debe ser “escucha y respetada” es la de la jerarquía eclesiástica de la provincia, a la que también contactaron. La Iglesia del obispo Santiago Bitar, de Oberá, que calificó de “genocidas” a quienes estamos por el derecho al aborto y que dijo que a los que sostenían esa posición había que “echarlos de esta Patria” o del obispo de Posadas, Juan Rubén Martínez, que calificó el fallo de la Corte sobre aborto no punible como un “retroceso en el tema de los derechos humanos.”
Con el gobierno K y los empresarios
La Comisión Organizadora solicitó al gobierno K de Maurice Closs una declaración de interés Provincial, Municipal y Nacional para el ENM y un subsidio. ¿Los ENM no eran autónomos y autofinanciados con el aporte que voluntariamente hacemos miles de mujeres? ¿Qué es lo que hay que pagar con financiamiento del gobierno K, si los albergues en las escuelas son gratuitos y los espacios donde se realizan los actos de apertura y los talleres deberían cederlos gratuitamente los gobiernos municipal y provincial?
“El Encuentro ya está en Posadas y como misioneros debemos prepararnos para ser buenos anfitriones, todos ganaremos con este evento”, expresó la Comisión Organizadora, haciéndole un guiño a la Secretaría de Turismo y a la Cámara de Comercio. “Este es un reconocimiento fundamental para las miles de mujeres que durante todo un año vienen trabajando para poder viajar a Misiones y ser parte una vez mas de este espacio democrático, plural, horizontal, federal y autofinanciado” declararon.
¿Democrático y plural cuando la Iglesia se impone con sus huestes organizadas interrumpiendo los talleres donde se debate el derecho al aborto? ¿Horizontal, cuando la Comisión Organizadora hace y deshace, cada año, a su antojo, sin que las miles de mujeres que participamos podamos votar y mostrar que hay posiciones ampliamente mayoritarias por los derechos de las mujeres y son apenas minúsculas minorías las que levantan posiciones reaccionarias? ¿Plural cuando a las posiciones reaccionarias, anti-derechos, se las hace figurar en “igualdad de condiciones” a través del método del “consenso”, sin que nunca quede claro que son una minoría insignificante que, desde adentro mismo de los ENM, conspira para liquidarlos? ¿Autofinanciado, cuando están diciendo que reciben plata del gobierno de turno?
¡Ni con Cristina, ni la Iglesia o la Rural, que nuestra lucha es obrera y popular!
Pan y Rosas y el PTS reafirmamos nuestra voluntad de que los ENM recuperen el sentido que tuvieron desde los inicios en 1986 hasta el 2003, en los que siempre hubo pronunciamientos mayoritarios contra los gobiernos de turno, tratándose de un espacio de intercambio de experiencias y reflexiones de las mujeres que queremos luchar por nuestros derechos: contra la violencia machista, por el derecho al aborto, contra las redes de trata, por los derechos de la mujer trabajadora, contra el hambre y la carestía, por la libertad sexual, etc.
Para eso, insistimos, como lo hacemos cada año, en que tendríamos que tener la libertad de votar en todos los talleres del ENM, para dejar bien expuesto que somos miles de mujeres las que queremos avanzar en nuestros derechos y apenas un puñado irrisorio de fundamentalistas reaccionarias las que vienen paralizando y desmotivando estos espacios, bajo el amparo del aparato del PCR.
Los ENM sólo tienen sentido y serán cada vez más amplios y participativos si se mantienen como un espacio para enfrentar la opresión de las mujeres y no se limita –en pos de garantizar “el espíritu de consenso” con la Iglesia y el gobierno- la libre expresión de miles de luchadoras que queremos denunciar a las instituciones que sostienen, legitiman y reproducen esta situación, para conquistar nuestros derechos en la perspectiva de nuestra emancipación social.
15/3/12
El aborto no punible ya no admite discusión
La Corte Suprema de la Nación falló sobre el pedido de autorización de un aborto no punible para una niña violada por su padrastro -un policía de Chubut que aún permanece libre y ni siquiera fue exonerado de su cargo- en 2009. Claro que el aborto ya fue practicado hace casi tres años, cuando la niña dijo a los jueces que si no la autorizaban, se quitaría la vida. Pero el caso llegó hasta la Corte Suprema, que decidió fallar para que este criterio pueda ser tenido en cuenta en la solución de casos similares que se presenten en el futuro. Con este fallo, el tribunal pretende terminar con las interpretaciones a piacere del Código Penal que rige desde 1921, que hacía cada abogado y cada médico, impidiendo el acceso al aborto que, como está señalado en la ley, no es punible en estos casos. ¡Tuvo que pasar casi un siglo para que pongamos fin a tantas atrocidades cometidas contra la vida de mujeres y niñas abusadas, obligadas violentamente a una maternidad no deseada o empujadas a abortar clandestinamente poniendo en riesgo su salud y su vida! Un fallo oportuno que aparece cuando se está por cumplir el plazo que fijara el Comité de Derechos Humanos de la ONU para tomar medidas tendientes a eliminar los obstáculos que impedían el acceso al aborto no punible estipulado por ley. Al actuar de este modo, la Corte Suprema también le permite al gobierno distender la contradicción que existe entre las expectativas de vastos sectores en conseguir derechos democráticos, como el derecho al aborto y, por otro lado, su persistente negativa a avanzar en serio con la aprobación de un proyecto de ley en el Congreso.
Evidentemente, los casos contemplados bajo esta normativa son apenas un ínfimo porcentaje del medio millón de abortos que se practica cada año en Argentina, mayoritariamente realizados en condiciones deplorables, con graves consecuencias para la salud y riesgo de vida para las mujeres más pobres, aquellas que no pueden acceder a las clínicas privadas donde la “clandestinidad VIP” es un negocio de cuantiosas ganancias para médicos, funcionarios y policías.
Pero es una conquista, sin duda, de la pelea de miles de mujeres que por décadas venimos luchando por el derecho al aborto. De ninguna manera podemos aceptar que el gobierno pretenda utilizar este fallo de la Corte Suprema como el “techo” de nuestras aspiraciones, repitiendo que no tratarán la cuestión de fondo otro año más en el Congreso. Por el contrario, debemos redoblar esfuerzos para conseguir la legalización sin excepciones del aborto libre, seguro y gratuito. Porque tenemos derecho a decidir y porque no queremos ni una mujer muerta más por abortos clandestinos.
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Quién quiera oir que oiga
Apenas conocido el fallo de la Corte Suprema sobre el aborto no punible en casos de violación, el ministro de Justicia, Julio Alak, afirmó que la despenalización del aborto “no está en la agenda del Ejecutivo”, lo que podría ser la traducción de aquella promesa hecha por Cristina Kirchner en el Vaticano, antes de asumir su primer mandato, cuando le dijo al Papa que, bajo su gobierno, no se avanzaría en la legalización del aborto en Argentina.
Que el tema del aborto “no esté en la agenda del Ejecutivo”, sólo demuestra el desprecio flagrante por la vida de más de 300 “compañeras de género” -como le gusta decir a la presidenta-, que mueren cada año por las consecuencias del aborto clandestino. Como ya denunciamos el pasado 8 de marzo, esas vidas no están en su agenda... Son nuestras vidas, las de las mujeres trabajadoras que dejamos la vida en la fábrica, las mujeres pobres del conurbano que viajamos hacinadas en los trenes destruidos, las jóvenes que sólo podemos soñar con un contrato precario en un call-center que consume nuestra salud...
Mientras tanto, el kirchnerismo -incluyendo los sectores que están a favor de la legalización del aborto- se mantiene disciplinado a las órdenes que emanan de la Casa Rosada. Ya vimos a los diputados K en noviembre pasado, cuando no asistieron al debate de proyectos de ley que se trataban en la Comisión de Legislación Penal de la Cámara de Diputados. Decían lo mismo: que la legalización del aborto “no está en la agenda de la presidenta”.
Este año, nuevamente la misma historia. “No está en la agenda”, “no está en la agenda”... Ya sabemos que 51 muertos no han sido razón suficiente para quitar la concesión de TBA a los inescrupulosos empresarios favorecidos por los subsidios estatales. Son casi 3 mil las mujeres que murieron por abortos clandestinos bajo los gobiernos kirchneristas. Ninguna de ellas es su hija, su hermana, su cuñada ni su amiga. Somos nosotras, las que no estamos en la agenda presidencial. ¿Hasta cuándo?
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A llorar a la IglesiaComo no podía ser de otra manera, para la Iglesia, que cubre con un manto de impunidad a los sacerdotes abusadores de menores, las violaciones son un “caso lamentable y triste” que, sin embargo, no justifica esta decisión del tribunal, según dijo el obispo José María Arancedo, que preside la Conferencia Episcopal.
En el resto de la población, sin embargo, la aprobación ha sido unánime. Con el fallo de la Corte Suprema, ya no hay más excusas para que las organizaciones de la Iglesia y la derecha interpongan recursos judiciales y otros arbitrios para la práctica de los abortos solicitados por una mujer que ha sido víctima de violación, ante un médico, sin que medie otra persona.
¡Fuera la Iglesia de nuestras vidas! Por la separación de la Iglesia y el Estado.
28/9/11
Aborto: los falsos argumentos de la Iglesia, los fundamentalistas y la derecha
En el debate sobre el derecho al aborto, se repiten argumentos con carácter de científicos o de verdades eternas. Quienes apoyamos el derecho al aborto, somos tildados de asesinos por quienes están en contra, los que a su vez, se autodefinen como organizaciones o personas “pro-vida”. Esta forma de establecer la discusión ya es tendenciosa, pero además, es falsa. ¿Cuáles son los argumentos falaces que presentan la Iglesia, los fundamentalistas y la derecha? Veamos... ¿Hay vida desde la concepción?
¿Por qué? Porque depende desde qué enfoque definamos la vida humana, para determinar entonces cuándo se origina. Si definimos a la vida humana privilegiando un enfoque genético, entonces ésta se origina en la misma fecundación del óvulo por el espermatozoide. Entonces, habría vida en los primeros días posteriores al coito. Si, en cambio, consideramos que sólo hay vida humana cuando hay capacidad de sentir y pensar, podríamos decir que la misma se origina recién cuando el desarrollo cerebral adquiere estas funciones. Entonces, la vida surgiría ¡recién en la semana 27 del embarazo! No es irracional pensarlo así. ¿O acaso no consideramos que la persona muere cuando cesa su actividad cerebral? También puede decirse que hay vida humana siempre y cuando ésta pueda reproducirse separada del útero y esto no sucede hasta la semana 25 del embarazo, cuando el feto –con ayuda de la tecnología médica- puede sobrevivir separado del cuerpo de la madre. Esto demuestra que, hasta la actualidad, la discusión sobre la vida humana se basa en creencias e ideologías. Por lo tanto, ¿qué razón habría para que la creencia de algunos se imponga sobre todos? Esto nos lleva a otro debate...
Una parte de la población está en contra del aborto y hay otra parte que considera que debiera existir un derecho al aborto, que la interrupción voluntaria del embarazo no debería estar penada por la ley. Actualmente, como el aborto está penalizado, esa parte de la población que considera que debiera estar despenalizado no puede ejercer el derecho a decidir sobre su propio cuerpo, tal como lo aprueba su conciencia.
¿Qué pasaría si fuera al revés? Si estuviera legalizado, las mujeres que consideran lícita la interrupción voluntaria del embarazo, no tendrían que recurrir a la clandestinidad ni correr riesgos de salud o de su propia vida. Y aquellas personas que están en contra del aborto, podrían sentirse igualmente respetadas en sus creencias, porque nadie las obligaría a abortar.
Nadie tiene el derecho de imponerle a los demás sus puntos de vista, sus creencias o ideologías. Y en el caso del aborto, como vimos más arriba, se trata de eso. Todavía no hay ningún consenso científico acerca de este punto.
¿El embrión es persona?
“Persona” es un concepto jurídico, que refiere a todo miembro de la especie humana susceptible de adquirir derechos y contraer obligaciones.
Antiguamente, no todos los seres humanos eran considerados personas; por ejemplo, los esclavos en la Antigua Grecia eran considerados “herramientas parlantes”. Actualmente, en Argentina, se reconoce la existencia desde el momento de la concepción, pero se denomina al embrión y al feto como “personas por nacer”, es decir, tienen una categoría especial, tan particular es que hay un artículo del Código Civil que señala que si ese ser “por nacer”, muere antes de estar separado completamente del cuerpo de la madre, debe considerarse como si nunca hubiese existido.
Para ser más precisos: si nace un bebé y vive apenas unos días u horas, recibirá su partida de nacimiento y de defunción, será enterrado e incluso recibirá los sacramentos del bautismo y la extremaunción en el caso de ser católico. Pero si una mujer, por cualquier motivo ajeno a su voluntad, pierde un embarazo –lo que se denomina, aborto espontáneo-, ese embrión no recibirá un nombre, ni será anotado en el registro civil, ni será considerado un cordero del rebaño por la Iglesia.
De hecho, las personas tienen derecho a una nacionalidad y eso no sucede con los embriones. ¡Si así fuera, las mujeres embarazadas que viajaran al exterior necesitarían llevar un pasaporte por su embrión! Este absurdo demuestra que todos los derechos y obligaciones jurídicas que tiene una persona, sólo se consideran a partir del nacimiento y no antes. Según la teoría de los defensores de “la vida desde el momento de la concepción” (los que consideran que la unión de los genes del óvulo y el espermatozoide constituyen ya en sí una persona), deberíamos concluir que los laboratorios donde se almacenan óvulos fecundados in vitro ¡están cometiendo el delito de privación ilegal de la libertad en una escala masiva!
Por otra parte, en ninguna legislación se considera doble homicidio al caso de que una mujer embarazada fuera asesinada. Y en los países donde el aborto está penalizado, tampoco se considera la misma pena de prisión para aquel que cometiera un homicidio que para quien cometiera un aborto. Es evidente que las leyes no consideran que un embrión, un feto y una persona nacida tienen el mismo estatus jurídico, ya sea en cuanto a sus derechos como sus obligaciones.
Y por último, ¿la Iglesia siempre sostuvo lo mismo?
En sus 2000 años de historia, ha habido numerosos debates para definir en qué momento un embrión en desarrollo se convierte en un ser humano. San Agustín, por ejemplo, planteaba que el aborto temprano no era un homicidio. La mayoría de los teólogos opinaban que el aborto no es homicidio en el principio del embarazo porque entendían que el feto se transforma en humano en algún momento posterior a la concepción: 40 días para el varón, 90 días para la mujer, decía Tomás de Aquino, declarado santo por la Iglesia Católica.
Pero en 1864 el teólogo Jean Gury introduce la idea de que matar a un ser humano en potencia es como matar a un ser humano real, lo que sentó las bases para que, en 1869, el Papa Pío IX afirmara que cualquier aborto es homicidio. El desarrollo industrial necesitaba de la fuerza de trabajo de hombres, mujeres y niños; pero el aborto era un método popular, usado desde la antigüedad por las mujeres, para reducir la tasa de natalidad en las familias trabajadoras y campesinas. La Iglesia, entonces, acompañó como siempre a las clases dominantes en la imposición de nuevas creencias, ideologías y costumbres que fueran afines a su propósito de aumentar la reproducción de los explotados.
Recién en 1917 esta idea de que existe vida humana inmediatamente después de la concepción recibió el apoyo del nuevo Código de Ley Canónica. Llamativamente, esta disposición se establece al mismo tiempo que la Revolución Rusa otorgaba el derecho al aborto libre y gratuito a todas las mujeres de la ex - Unión Soviética, por primera vez en el mundo.
Este debate vuelve a ocupar el centro de la escena con el papa Karol Wojtyla, conocido como Juan Pablo II. Bajo su mandato –que abarcó el período del neoliberalismo, la caída de la ex Unión Soviética y los gobiernos derechistas de Ronald Reagan en EE.UU. y Margareth Tatcher en Gran Bretaña- se popularizó la idea de que hay vida desde la concepción y que un embrión es una persona. Este papa inició una cruzada contra el derecho al aborto, invitando a todos los gobiernos del mundo a fijar la conmemoración del Día del Niño por Nacer. En ese entonces, el presidente Menem estableció este día en Argentina que aún hoy, bajo el gobierno de Cristina Kirchner, se conmemora cada 25 de marzo.
22/9/11
Trampas en el debate
El próximo martes 27, en las vísperas del Día de Lucha por la Despenalización del Aborto en América Latina y el Caribe, sorpresivamente se abrirá el debate sobre distintos proyectos de legalización del aborto en la Comisión de Legislación Penal de la cámara de Diputados.La comisión, presidida por el diputado Vega de la Coalición Cívica, intentará debatir el proyecto presentado por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto y otro similar, a los que se agregó, subrepticiamente, un proyecto reciente del propio Vega que propone modificar el artículo 86 actualmente vigente, reduciendo a 12 semanas la posibilidad de interrupción del embarazo en los casos de aborto no punible. (ver recuadro)
Esa maniobra desató la polémica con las referentes de la Campaña y las diputadas de distintos bloques que firmaron su proyecto que ahora debaten si darán o no quórum para que se sesione.
Manotazos de ahogado
La oposición derechista –derrotada en las primarias- intenta embretar al kirchnerismo metiendo el dedo en una de sus llagas, como el derecho al aborto. Un tema sobre el que están en contra la mayoría de los gobernadores, intendentes y diputados K y hasta la mismísima presidenta.
Aprovechando esa brecha, y como manotazo de ahogado, Vega convocó al debate repentinamente en la comisión que preside. “El pueblo argentino debe saber cuáles son las opiniones de sus diputados y sobre todo de los distintos candidatos sobre el tema del aborto”, dijo el diputado egresado de la Universidad Católica, aclarando que su mandato termina “el 10 de diciembre, gracias a Dios y a los Santos Evangelios.”
Detrás suyo, se restriegan las manos la derecha más recalcitrante, los fundamentalistas como Cynthia Hotton y los jerarcas de la Iglesia, dispuestos a iniciar una nueva cruzada reaccionaria con bochornosas manifestaciones de colegios religiosos y aprietes de los obispos a diputados y gobernadores, como ya hicieron cuando se trató la ley de matrimonio igualitario.
Controversias en el seno del gobierno
Los progres K y de la centroizquierda, incluso la misma Campaña, quedaron entrampadas en el juego que propuso la derecha, que después de cajonear durante años distintos proyectos para que caducaran y de aplazar los tiempos para el tratamiento de este reclamo, lo sacan a la luz en medio de la campaña electoral.
Ni los K ni sus aliados están dispuestos, ahora, a tratar un tema controversial que saben que generará fuertes reacciones en la cúpula de la Iglesia y sectores fundamentalistas, transformándose en un debate nacional que podría alterar las tranquilas aguas de una campaña electoral con resultado cantado para el gobierno de Cristina.
El oficialismo quiere evitar que la Iglesia y la derecha aparezcan atacando al gobierno porque algunas de sus diputadas aprueban la legalización del aborto. Pero, también temen que el debate obligue a la coalición gobernante a definirse claramente sobre un tema que genera enormes controversias en su propio seno, que como se sabe, incluye no sólo la negativa explícita de Cristina Kirchner a avanzar con la despenalización del aborto, sino también –como señalan algunos funcionarios- su disposición “a desalentar y hasta a frenar a los legisladores oficialistas que apoyan esos proyectos”.
El resultado es que la derecha le ganó de mano al progresismo y quienes apoyan la legalización del aborto son, ahora, los que se ven obligados a explicar por qué no quieren debatirlo.
¿Cómo avanzar?
La Iglesia ya fue derrotada por la amplia simpatía que tuvo la ley de matrimonio igualitario. Recientemente, la oposición derechista salió derrotada, también, de las primarias. ¡No podemos permitir que estos sectores reaccionarios se salgan con la suya! ¡Que nada impida que podamos conquistar el derecho al aborto!
Para eso, no dejemos en manos de un puñado de legisladores, el destino de nuestros derechos. El movimiento de mujeres, las organizaciones feministas, sociales y políticas, y todos los trabajadores y trabajadoras, intelectuales, artistas y estudiantes que apoyamos este justo reclamo debemos poner en pie un movimiento de lucha, para movilizarnos –con independencia del gobierno y los bloques opositores- y hacer oír nuestra voz. Tenemos que conseguir que el proyecto presentado por la Campaña sea aprobado sin maniobras ni dilaciones, por nuestro derecho a decidir y porque no queremos ni una muerta más por abortos clandestinos.
El artículo 86 señala bajo qué circunstancias NO es penalizado el aborto, desde 1921. Dice que “el aborto practicado por un médico diplomado con el consentimiento de la mujer encinta, no es punible: 1º. si se ha hecho con el fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la madre y si este peligro no puede ser evitado por otros medios; 2º. si el embarazo proviene de una violación o de un atentado al pudor cometido sobre una mujer idiota o demente.” Sin embargo, el inciso 2º es objeto de variadas interpretaciones que llevan a que termine siendo la justicia quien decida ante cada caso.
21/7/11
1/6/11
Palabras pronunciadas en el acto -festival de la Campaña por el Derecho al Aborto en Congreso
Venimos en nombre del Frente de Izquierda, que formamos quienes integramos el Partido de Trabajadores Socialistas, los compañeros de Izquierda Socialista y del Partido Obrero, para decir que hace menos de un año estábamos acá también.Hace menos de un año, la Iglesia cómplice y partícipe del genocidio, la Iglesia que encubre curas abusadores, la Iglesia que persigue a las estudiantes católicas que quedan embarazadas y las echa de sus colegios, la Iglesia que está en contra de la anticoncepción, la Iglesia misógina, homofóbica y patriarcal, hacía movilizaciones en todo el país contra la ley de matrimonio igualitario. Hace un año, nomás, estábamos aquí denunciando eso.
Pero esta Iglesia continúa su cruzada, ahora su cruzada es contra los derechos de las mujeres, como lo ha sido siempre, y contra el derecho al aborto en particular. Lo hemos visto hace muy pocos días, en el Tedeum al que asistió Cristina Kirchner, donde el obispo del Chaco saludó y felicitó a la presidenta entendiendo que había que defender los derechos jurídicos del embrión como si fuera una persona.
Sabemos que esos artilugios legales son nada más que un nuevo obstáculo para impedir que avancemos en esta lucha que lleva más de 30 años en nuestro país. Una lucha que comenzó con mujeres como la que aquí se recordó, Dora Coledesky, que es quien a mí me enseñó de qué se trataba luchar por anticonceptivos gratuitos para no abortar y aborto legal, gratuito, realizado en los hospitales públicos para no morir.
Por eso, compañeras y compañeros, es tristísimo, es lamentable, es trágico que en la Argentina de los últimos años aumenten las muertes de mujeres gestantes, aumenten las muertes de mujeres por las consecuencias de los abortos clandestinos. ¡No podemos permitir que esto siga sucediendo de esta manera!
Por eso tengo el orgullo, en este año electoral, en que soy candidata a diputada, junto con los compañeros que son candidato a vicejefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (José Castillo, IS) y a legislador (Julio Rovelli, PTS), tengo el orgullo de decir que es parte de nuestra campaña pública en las elecciones, luchar para que se apruebe el proyecto de ley presentado por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro, Libre y Gratuito. Porque eso es lo que no dicen otros políticos, y nosotros lo decimos todos los días con nuestra lucha en los lugares de trabajo y estudio, todos los años en los Encuentros Nacionales de Mujeres, en todas las movilizaciones del 8 de marzo y del 28 de setiembre, pero también lo decimos en este momento, cuando hablar de este tema para algunos es algo que produce escozor.
Por eso, queremos poner nuestra candidatura al servicio de esta lucha y aprovecho también estos minutos, para hacer un pedido que me plantearon Lohana Berkins y las compañeras y compañeros del movimiento GLTTTB: que también queremos la Ley de Identidad ¡Ahora!, ahora ley de identidad de género. Porque también es parte, en este día de acción por la salud de las mujeres, luchar por la salud de todas las personas transexuales, travestis y transgénero, que no pueden acceder de la misma manera que los hetererosexuales a sus derechos, porque no les está permitida su identidad.
Entonces, queremos también decir, desde aquí, que apoyamos la Ley de Identidad de género y que tanto esto como el derecho al aborto, creemos que lo vamos a conseguir sólo si ponemos en pie un gran movimiento de lucha que nuclee a todas las organizaciones sociales, políticas, feministas, estudiantiles, sindicales para luchar por estos derechos democráticos ELEMENTALES que aún nos siguen negando.
¡Por la separación de la Iglesia del Estado! ¡Saquen sus rosarios de nuestros ovarios! ¡Por el derecho al aborto, legal, seguro y gratuito!
Gracias
Andrea D'Atri, Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) - Candidata a Diputada Nacional por la Ciudad de Buenos Aires, del Frente de Izquierda (PTS - PO - IS)
26/5/11
La Iglesia y el gobierno, responsables
Por el Día de Acción por la Salud de las Mujeres, la abogada Myriam Bregman, querellante contra el cura Von Wernich, denunció que “esa misma Iglesia que fue cómplice del genocidio, misógina, homofóbica y que encubre abusadores entre sus filas, es responsable de que sigan muriendo cientos de mujeres por las consecuencias del aborto clandestino.” Bregman, del PTS y candidata a Jefa de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, convocó a luchar por el derecho al aborto y por la separación de la Iglesia del Estado.
Por su parte, Andrea D’Atri, de la agrupación de mujeres Pan y Rosas y candidata a Diputada Nacional, sostuvo que “Cristina cumple. Porque si la consigna para promover su candidatura es ‘Nunca menos’, tenemos que decir que, bajo su mandato, murieron más mujeres por abortos clandestinos, que diez años atrás. Y esto se deduce de las propias e interesadas cifras del Ministerio de Salud, que son mucho más bajas que las de otros estudios no oficiales.” Y convocó a concentrarse mañana, viernes 27 a las 18:00 hs en el Congreso de la Nación para reclamar por el derecho al aborto, junto a otras organizaciones que integran y apoyan el Frente de Izquierda, donde se hará una radio abierta y una megaproyección sobre las explanadas de los edificios, con este reclamo.
Secretaría de Prensa del Partido de los Trabajadores Socialistas
Frente de Izquierda y de los Trabajadores
Contactos:
Marcela Soler 15-54709292
Myriam Bregman 15-41702398
Andrea D’Atri 15-64646906
Todas tus muertas
Este próximo 28 de mayo, en el Día de Acción por la Salud de las Mujeres, tenemos que decir que Cristina cumple. Si la consigna para promover su segundo mandato presidencial es NUNCA MENOS, tenemos que decir que cumple a rajatabla: bajo su gobierno, cada año, murieron MÁS mujeres por las consecuencias del aborto clandestino, que diez años atrás.Según las propias e interesadas cifras del Ministerio de Salud, la tasa de mortalidad materna es de 5,5 cada 10 mil nacidos vivos, lo que equivale a decir que son casi 300 mujeres las que mueren cada año, una trágica cifra muy superior a la del año 2000 (y todavía menor que la que señalan otras investigaciones no oficiales que hablan de 400 ó más). Podríamos decir que las frías estadísticas del clerical ministro de Salud demuestran que, en 8 años de gobiernos kirchneristas, murieron más de 2 mil mujeres por causas EVITABLES.
Con “compañeras de género” como Cristina Kirchner, entonces, ¿quién necesita “enemigos episcopales” misóginos, homofóbicos y derechistas como el arzobispo del Chaco?
Santa Cristina, mujer y madre
En el acto religioso del 25 de mayo al que concurrió la presidenta, el arzobispo Fabriciano Sigampa dedicó una extensa parte de su homilía a agradecerle la extensión para las embarazadas de la Asignación Universal por Hijo. “Permítame señora presidenta que en nombre de esos argentinitos y chaqueñitos y chaqueñitas, pequeñitos que están en el vientre de su mamá, en ese sagrario de la vida, agradecerle en nombre de esos niños por la asignación que usted, generosamente les ha dado”, expresó Sigampa. De todos modos, por amor al arte, mejor que agradezca al poder con palabras y no con murales, como el que mandó a pintar en la catedral de La Rioja, cuando era obispo de esa provincia, con su propia figura encabezando una procesión en la que se ven las figuras de Carlos Menem y otros políticos provinciales.
En esta ocasión, el arzobispo no sólo se encargó de dejar en claro la postura de la Iglesia que designa como “niños” o personas a embriones y fetos, aclarando expresamente que “cuando los niños están aún ocultos en el seno maternos, son personas”, sino que además agregó: “Quiero agradecerle, señora, porque lo descubre como ser nuevo, sujeto a derecho.”
Expresó así el agradecimiento que la Iglesia tiene, no sólo por la medida que dictó Cristina, sino primordialmente, por su fundamentación: cuando la presidenta presentó esta asignación considerando que un embarazo es lo mismo que un hijo y señalando que se trataba de una “fuerte apuesta por la vida”, no hizo más que repetir las palabras que utilizan los jerarcas de la Iglesia en su cruzada contra el derecho al aborto y los derechos de las mujeres.
Como Dios manda
Monseñor no se privó de metáforas y, haciendo gala de la misoginia que caracteriza a la Iglesia y sus jerarcas, se despachó con que la asignación “es la solidaridad concreta con ese vientre que está llevando una vida nueva.” Una fórmula elegante para decir que, para los curas, las mujeres sólo somos incubadoras con pelo.
Luego prosiguió con una encendida defensa de la familia. Pero la familia “verdadera”, esa que según la Iglesia es la que está integrada por una mamá mujer y un papá varón. De eso sabe el arzobispo Sigampa, que encabezó una manifestación en el Chaco contra la ley de matrimonio igualitario y contra la posibilidad de que las parejas de gays o lesbianas pudieran adoptar. En aquella ocasión, el prelado no se privó de ofrecer otra metáfora surgida de su frondosa imaginación: “no se ha visto que un toro se una a otro toro; el toro se une a la vaca”, dijo contra el matrimonio entre personas del mismo sexo. Habría que replicarle que, de todos modos, no importa con quién se una el toro, porque al ternero –como es sabido- ¡lo trae la cigüeña!
“La diversidad es buena cuando no es absoluta. La diversidad está hecha para la unidad”, aseguró en aquella oportunidad Sigampa, agregando: “Dios crea varón y crea mujer, dos diversos. ¿Pero para qué los crea? Para la unidad”, olvidándose que la Iglesia, sin embargo, excomulga a los curas que se casan con mujeres, mientras sigue cubriendo con un manto de impunidad a los que abusan de menores de ambos sexos.
¡A luchar por nuestros derechos!
Valiéndonos de un cálculo que, lamentablemente, no es una metáfora, podemos decir que mientras Cristina escuchaba embelesada los halagos del obispo del Chaco, en Argentina moría una mujer más por las consecuencias del aborto clandestino. Y así seguirá sucediendo, porque la presidenta está en contra de la legalización del aborto. Y la Iglesia reaccionaria y oscurantista comparte el mismo propósito.
Por eso, el próximo viernes 27 de mayo, Pan y Rosas y el PTS te invitan a movilizarte –junto a las organizaciones que integran y apoyan el Frente de Izquierda-, a las 17:30 horas al Congreso, porque será la única concentración que, en el Día de Acción por la Salud de las Mujeres denunciará claramente que este gobierno que se dice “de los derechos humanos”, sigue mandando a la muerte a más de 300 mujeres cada año por las consecuencias del aborto clandestino.
Como lo hacemos todos los días, en las comisiones de mujeres de los lugares de trabajo, en las universidades, en las calles y en los Encuentros Nacionales de Mujeres, seguiremos luchando por el derecho al aborto, para que sea legal, seguro, libre y gratuito, transformando también esta candidatura a Diputada Nacional por el Frente de Izquierda y los Trabajadores, en una tribuna para exigir la separación de la Iglesia del Estado, la inmediata aprobación del proyecto de ley de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto, que ya se presentó en el Congreso.
Insistimos en que el movimiento de mujeres y todas las organizaciones feministas, sociales y políticas que apoyamos este justo reclamo debemos movilizarnos hasta conseguir que la ley se apruebe sin dilaciones. Tenemos que ser miles de trabajadoras, estudiantes, artistas, intelectuales, las que arranquemos este derecho democrático elemental al Congreso, con nuestra lucha.
14/10/10
¡Por el derecho al aborto YA!
Después de una fracasada campaña anti-aborto de la Iglesia, que intentaba sembrar el terror, miles de mujeres participaron del XXV Encuentro de Paraná. Allí estuvimos mil quinientas compañeras estudiantes y trabajadoras de Pan y Rosas de todo el país que enfrentamos las maniobras de la Iglesia y su aliado, el PCR, impulsando que se vote en los talleres un plan de lucha por el derecho al aborto, una Asamblea por el Derecho al Aborto –junto a otras agrupaciones y compañeras independientes- y marchando, sobre el final, escrachando la Catedral junto a la inmensa mayoría de las “encuentreras”.“Aborto libre y gratuito YA… y que los curas se vayan a laburar”
La Iglesia, que viene de sufrir una gran derrota con la aprobación del matrimonio igualitario, se vio disminuida en este Encuentro, con respecto a otros anteriores. Sin embargo, sus patotas se hicieron presentes en los talleres donde se debatía el derecho al aborto, agrediendo con gas pimienta y a empujones, a varias compañeras, entre las que se encontraban jóvenes de Pan y Rosas, del Plenario de Trabajadoras y otras agrupaciones.
Si todavía no podemos derrotar a la Iglesia cabalmente e impedir su intromisión en los Encuentros Nacionales de Mujeres es porque tiene quien le salve las papas… ¡el PCR! El PCR se empeña en demostrar lo indemostrable: que las ultra-reaccionarias patotas de la Iglesia que impiden el debate sobre nuestros derechos es igual a las honestas compañeras que tienen creencias religiosas y quieren debatir (¡muchas de las cuales, además, apoyan la despenalización del aborto!). Y entonces, con la excusa de que hay que “consensuar” entre todas las participantes de los talleres, obligan a la inmensa y absoluta mayoría del Encuentro –que está a favor del derecho al aborto- a subordinarse a los dictámenes de una minoría adoctrinada y entrenada por los obispos locales. Con la regimentación que impone el PCR, las voces de miles de mujeres de todo el país que apoyan el derecho al aborto, no pueden escucharse… y la Iglesia agradecida. Al final, a pesar de tanto cacareo antikirchnerista del PCR, no sólo son funcionales a la Iglesia, sino también al gobierno de Cristina que también está en contra del derecho al aborto.
“¡A luchar, a luchar… por el aborto legal!”
En este Encuentro Nacional de Mujeres, se volvió a demostrar que somos una amplísima mayoría las que estamos a favor del derecho al aborto. ¿Qué es lo que impide que esa mayoría pueda resolver poner en pie un gran movimiento de lucha en todo el país, empezando por lograr que en las conclusiones del Encuentro se exprese esta resolución, con la que simpatizan miles de mujeres? Ya sabemos que Carrió es una vocera del cardenal Bergoglio y nada podemos esperar tampoco de los derechistas del PJ Federal. Detrás de Bergoglio y la oposición derechista de la Rural se encolumna el PCR.
Pero lo nuevo en este Encuentro fue la confluencia de la oposición sojera con las dirigentes kirchneristas, de la CTA y de la centroizquierda de Proyecto Sur como también la que es afín al gobierno que, mientras dicen estar a favor del derecho al aborto, intentan impedir que surja un verdadero movimiento de lucha de decenas de miles de mujeres que, en las calles, imponga que se acaben las muertes por abortos clandestinos y que las mujeres podamos decidir sobre nuestro cuerpo.
Estas dirigentes están atrapadas en una contradicción insalvable: quieren que el aborto sea legal, pero son parte del oficialismo o apoyan a un gobierno que ya se pronunció categóricamente en contra de avanzar en ese sentido o conservan vanas ilusiones en que construyendo alguna enrevesada coalición “transversal” en el Congreso se podría conseguir nuestro derecho. Pero mientras se pone el esfuerzo en conseguir algunos votos testimoniales para el proyecto de ley de la Campaña por el Derecho al Aborto, no son capaces de convocar para poner en pie un gran movimiento verdaderamente de lucha que lo apoye efectivamente.
Como dijimos en la Asamblea por el Derecho al Aborto que realizamos las compañeras de Pan y Rosas junto a Plenario de Trabajadoras y otras agrupaciones: “¿Cómo vamos a hacer para aprobar una ley que desde la Iglesia, el gobierno nacional, el partido oficialista y la oposición nos están diciendo que no nos piensan conceder, porque no les importa que sigan muriendo más de 400 mujeres por año por aborto clandestino?” Sólo poniendo en pie un amplio movimiento de lucha, junto a las estudiantes secundarias y universitarias que defienden la educación pública, a las trabajadoras de un nuevo movimiento obrero combativo y antiburocrático, como el que expresan las obreras de Kraft, es que podremos conquistar el derecho al aborto libre, seguro y gratuito. También propusimos que se votara un pronunciamiento de las miles de mujeres que queremos un plan de lucha nacional por el derecho al aborto. Así se hizo en numerosos talleres, donde trabajadoras, amas de casa y estudiantes de distintos puntos del país dijeron “Sí”, contra la imposición de una minoría clerical deseosa de que estos Encuentros de Mujeres no nos permitan organizarnos y luchar.
Por unanimidad, la asamblea votó la realización de una Jornada Nacional de Lucha por el Derecho al Aborto para el próximo 20 de octubre, como inicio de un plan de lucha nacional que exige la inmediata aprobación del proyecto de ley de la Campaña.
“¡En este Encuentro, se oye un solo grito: derecho al aborto, libre y gratuito!”
Mil quinientas compañeras de Pan y Rosas participamos de este XXV Encuentro Nacional de Mujeres. En nuestra delegación, había estudiantes secundarias y universitarias que vienen de protagonizar una inmensa lucha en defensa de la educación pública en Buenos Aires y Córdoba, obreras de la industria, trabajadoras estatales, docentes, enfermeras… Fue un honor para nosotras que nos acompañaran, también, luchadoras de la comisión de mujeres de Paraná Metal y de Sancor, trabajadoras de las comisiones de mujeres de Kraft, Pepsico, INDEC, Hospital Garrahan y obreras que fueron despedidas de Felfort. Como dijo el diario UNO de Paraná: “Desde el movimiento Pan y Rosas, una de las columnas más nutridas del encuentro que aportó unos 1.500 participantes de todo el país, Josefina Luzuriaga indicó a UNO que promueven un plan de lucha nacional por el derecho al aborto.”
Hoy tenemos planteado el desafío de ser muchas más las que nos movilicemos para conquistar lo que nos corresponde: nuestro derecho a decidir, para que no haya ni una mujer muerta más por aborto clandestino.
Empezando por la coalición de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto y todas las organizaciones de mujeres, sociales y políticas que apoyamos este justo reclamo, debemos movilizarnos hasta conseguir que la ley se apruebe sin dilaciones ni modificaciones. ¡No podemos confiar en que estos partidos patronales de la oposición y el oficialismo aprobarán la ley si no es por nuestra lucha activa, en las calles! Que las diputadas que apoyan este proyecto, la CTA, la FUA, la FUBA, las Madres de Plaza de Mayo y todas y todos los centros de estudiantes, organizaciones de mujeres, agrupaciones feministas, organismos de DD.HH. y organizaciones sociales y políticas que apoyan esta iniciativa, se pongan a la cabeza de convocar e impulsar un gran movimiento de lucha por el derecho al aborto libre, seguro y gratuito.
24/7/10
¡Conquistemos el derecho al aborto! (programa de TV PTS)
22/7/10
Ahora vamos por el derecho al aborto seguro y gratuito: ¡Basta de dictadura clerical!
Entrevistamos a Andrea D'Atri¿Cuál es el balance, a una semana de la votación de la ley de matrimonio igualitario?
Después de la aprobación, se expresó un poderoso sentimiento igualitario en los comedores, los vestuarios y las líneas de producción de las fábricas, recorrió las oficinas y los pasillos de los hospitales, se expresó en las calles, en el colectivo y en el supermercado… Gays y lesbianas conquistaron un derecho civil que les estaba vedado, pero especialmente conquistaron una visibilización nunca vista antes: lo más importante es que también ganaron que la opresión se pusiera en tela de juicio, que los prejuicios se vieran profundamente cuestionados.
En miles de trabajadoras y trabajadores, sin importar su condición sexual, despertó esta aspiración de igualdad, que trasciende lo civil, para cuestionar las condiciones de vida y de trabajo. Ayer mismo vimos en todos los canales de televisión cómo los trabajadores tercerizados del Roca pedían IGUALDAD con sus compañeros ferroviarios, igual contrato, igual salario, iguales condiciones, al grito de “¡se siente, se siente, planta permanente!”
Lo que se advierte es que el debate nacional generado alrededor de este tema del matrimonio igualitario deja planteada la necesidad de ir por más. Esta dictadura clerical que pretende imponer su dogma en la legislación y en nuestras vidas es directamente responsable de que mueran más de 400 mujeres cada año por las consecuencias del aborto clandestino; ahora tenemos que pelear para conseguir el derecho al aborto libre y gratuito.
Justamente, la senadora kirchnerista Bortolozzi, que votó en contra del matrimonio igualitario, decía que “ahora se viene el aborto, se viene la separación de la iglesia del Estado”…
Sí, pero el gobierno de Cristina Kirchner se encargó, rápidamente, de mostrar que ésas no son sus intenciones: pronto salió Agustín Rossi, el jefe del bloque K de Diputados, a decir que “no está en la agenda” el tratamiento de un proyecto para legalizar el aborto. Después, mientras la presidenta transformaba la promulgación de la ley de matrimonio igualitario en un acto político en beneficio propio, el ministro de Salud –el cleriKal Juan Manzur- desmintió que existiera una resolución ministerial sobre el aborto no punible, dando marcha atrás con una noticia que había salido supuestamente “por error” en todos los medios.
Bajo el gobierno de Cristina, la anterior ministra de Salud –Graciela Ocaña- había tratado al aborto como un “asunto de política criminal”, desmantelando además el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable. Luego fue reemplazada por Manzur, que había sido ministro de salud de Tucumán cuando se denunciaban los altísimos índices de muertes de bebés y niños por desnutrición, el mismo que asistió –el pasado 9 de julio- al Tedeum en la Catedral de Tucumán donde el obispo Villalba arengó contra el matrimonio entre personas del mismo sexo.
Pero, en Argentina, se realizan alrededor de 600 mil abortos por año; 80 mil mujeres son hospitalizadas cada año por las consecuencias de los abortos clandestinos y un 25% de las muertes maternas también son por esta causa, sólo contando los casos que quedan registrados en los hospitales. Mientras en la clandestinidad, hay un sector que lucra con los abortos caros y seguros realizados en clínicas truchas, donde pueden atenderse unas pocas, la mayoría de las mujeres –trabajadoras, desocupadas, jóvenes y adolescentes de los barrios populares- corre el riesgo de morir por hemorragias, perforaciones uterinas o infecciones generalizadas.
Entonces, ante esta realidad, no hay lugar para dogmas o cuestiones de fe. Aunque la Iglesia no quiera y el gobierno mire para otro lado, se practican miles de abortos por año. Entonces, quienes luchamos por su despenalización y la legalización del derecho a la interrupción voluntaria del embarazo, lo que estamos diciendo es que las miles de mujeres que se encuentran ante esta situación, tengan las mismas condiciones de salubridad, atención médica y gratuidad para que no haya ni una muerta más por las consecuencias del aborto clandestino. Estar en contra del derecho al aborto no es estar a favor de la vida, sino a favor de que el aborto siga siendo clandestino, con las consecuencias mortales que eso tiene para las mujeres más pobres.
¿Existe algún proyecto de ley sobre aborto?
Sí, hay varios proyectos. El que fue consensuado transversalmente por una minoría de diputados y diputadas, es el que fue presentado por la Campaña por el Derecho al Aborto para ser tratado durante este año. Sin embargo, ¿cuáles son las posibilidades de ser aprobado en un Congreso que sólo por 6 votos aprobó el matrimonio igualitario? ¿Qué hará la Iglesia que, ante esto último, se movilizó al grito de “guerra santa contra el mal” cuando se trataba de avanzar en la igualdad de derechos civiles para gays y lesbianas? ¿Y qué harán el gobierno y sus legisladores que votaron mayoritariamente en contra de aquella ley, cuando se trate esta otra que no cuenta con el apoyo de Cristina? No podemos jugarnos nuestras vidas, nuestra salud y nuestro derecho a decidir en el lobby parlamentario. Tenemos que poner en pie una gran campaña por el derecho al aborto, pero verdaderamente de lucha, que convoque a las miles de personas que apoyan este derecho de las mujeres a movilizarse para imponer, activamente, que esta ley sea aprobada. Todas las encuestas indican que la mayoría de la población está de acuerdo con la despenalización del aborto ¿cuántos más serán hoy, después de haber conquistado un derecho democrático elemental y haberle propinado una derrota a los sectores fundamentalistas, a los retrógrados y a la reaccionaria jerarquía de la Iglesia? Por eso llamamos a poner en pie esta campaña, para que cientos de trabajadoras y trabajadores, delegados, comisiones internas, centros de estudiantes y organizaciones sociales y políticas se pronuncien por este derecho elemental que permitiría acabar con tantas mujeres muertas por abortos clandestinos. Porque es necesario que esa fuerza se exprese activamente contra el oscurantismo clerical que, junto a la mayoría de los legisladores oficialistas y de la oposición derechista, pretende que las mujeres sigan siendo sometidas a esta situación de desigualdad y opresión, mucho más cruenta para las mujeres trabajadoras y del pueblo pobre.
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EsKándalo
El martes 20 de julio, todos los medios informaron que había una resolución ministerial del Ministerio de Salud de la Nación que reglamentaba el aborto no punible. Según esta información, se obligaba a todos los hospitales públicos a practicar los abortos no punibles sin previa autorización judicial ni dictamen de comisiones de bioética. El aborto no está penalizado en caso de que el embarazo fuera resultado de una violación, cuando corriera riesgo la vida o la salud de la gestante o cuando se tratara de una mujer con discapacidad mental.
Sin embargo, al día siguiente, el ministro de Salud, Juan Manzur negó que él hubiera firmado tal resolución. Enseguida el gobierno salió a pedir “disculpas” por el malentendido que produjo malestar en amplios sectores oficialistas, ya que la mayoría de los diputados, funcionarios y gobernadores K no ven con buenos ojos la aprobación del derecho al aborto y ponen en discusión la interpretación del artículo 86 del código penal que despenaliza el aborto en estos casos anteriormente mencionados.
Todo ocurría mientras Cristina se embanderaba en la igualdad conquistada con el matrimonio gay, convertido en ley y promulgada en el mismo día con un acto político en Casa Rosada, acompañada por las organizaciones GLTTB y otras personalidades.
17/7/10
Se aprobó el matrimonio igualitario. Entrevista a activistas
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