19/4/02

Feministas en Medio Oriente: "Mujeres por la paz"

“Rendimos homenaje a las y los israelíes que han rechazado participar como soldados en la guerra contra el pueblo palestino. (...) Rendimos homenaje especialmente al movimiento de las Mujeres de Negro y a las organizaciones de mujeres que han intentado y han logrado tender puentes entre judíos y árabes.”
Estas palabras forman parte de la Declaración de Mujeres Viviendo Bajo Leyes Musulmanas (WLUML) del último 4 de abril.
Las Mujeres de Negro que nombran en esta declaración es una organización que en los países en guerra, intenta establecer lazos entre las mujeres de ambos bandos. En este caso, se trata de mujeres israelíes y palestinas que trabajan mancomunadamente por la paz. Proponen acabar con la ocupación y los asentamientos judíos en Palestina y compartir Jerusalén. No hace mucho, las Mujeres de Negro bloquearon el tránsito en Tel Aviv, para que los israelíes tuvieran que tomar por los caminos alternativos por los que el Estado sionista obliga a transitar a los palestinos. Estos caminos están poblados de retenes, controles y bloqueos a los que los palestinos deben someterse diariamente, tardando horas en recorrer cortas distancias.
No son las únicas en hacer acciones de solidaridad con el pueblo palestino. Hace pocos días las mujeres israelíes de Bat Shalom (Hijas de la Paz, en hebreo), se movilizaron exigiendo el retiro de las tropas de los territorios palestinos y el cese inmediato del fuego. Fueron reprimidas por el ejército de su propio Estado con gases lacrimógenos y bombas de estruendo.
Su propósito siempre ha sido el de trabajar en común con las mujeres palestinas, lo que les ha valido ser arrestadas en numerosas ocasiones. Mientras el Estado de Israel ha sostenido permanentemente la política de demoler las casas de los palestinos y arrasar pueblos enteros para desplazarlos de los territorios que pretende ocupar, las mujeres de Bat Shalom tienen la costumbre de acompañar a estas familias palestinas. Llegan la noche anterior al ataque y procuran que su presencia detenga las demoliciones. Cuando no lo logran, llevan a estas mujeres palestinas a hablar con las mujeres israelíes. “Tumbaron mi casa, me sacaron a mí y a mis hijos y entonces construyeron el edificio donde usted vive. Ahora nosotros no tenemos refugio, vivimos en el desamparo...”, con testimonios como éste, las feministas de Bat Shalom pretenden que sus conciudadanas tomen conciencia de los crímenes que su Estado perpetra contra los palestinos.
Las mujeres palestinas, por su parte, han conformado la coalición de organizaciones feministas llamada Mujeres Palestinas Contra la Ocupación. Ellas dicen: “Saludamos a las mujeres y a las niñas que han estado o están en prisión. Saludamos a las que mantienen sus hogares solas, mientras sus maridos, hermanos y padres han sido mutilados, encarcelados o asesinados en su lucha contra la ocupación. Saludamos a todas las mujeres palestinas por ofrecer sus vidas y sus muertes por Palestina. Esperamos que llegue el día en que sean libres, ciudadanas iguales en un estado palestino con Jerusalén Este como capital. Esperamos el día en que cada refugiado pueda volver a su casa, a sus legítimos lugares.”
Casi todos estos movimientos que nombramos son coaliciones, que incluyen a diferentes grupos en su seno, con diferentes formas de pensar. Hay israelíes que simpatizan con la intifada, quienes sólo reclaman el retiro de las tropas y el reconocimiento de la OLP, hay quienes se declaran socialistas y otras que no, hay musulmanas, judías, y quienes no profesan ningún credo. Aunque la mayoría de sus propuestas políticas no puedan conducir a la paz anhelada, sus valientes acciones son un ejemplo de solidaridad. Actualmente, todas están de acuerdo en exigir el inmediato cese del fuego y el retiro de las tropas. Todas, también, sufren en común la persecución del Estado sionista por sus actividades.