29/6/01

Orgullosa diferencia

En este aniversario de la Batalla de Stonewall, conversamos con César Cigliutti de la CHA (Comunidad Homosexual Argentina) y Marcelo Ferreyra, de Gays y Lesbianas por los Derechos Civiles. Así plantearon cómo ven la situación de los homosexuales a más de treinta años de aquel día que marcó un antes y un después para el movimiento por los derechos de las minorías sexuales en todo el mundo.
El 28 de junio se conmemora la denominada Batalla de Stonewall. En 1969, en un barrio de Nueva York, una razzia policial -de las que se hacían rutinariamente contra los bares donde se reunían los homosexuales-, culminó en un violento enfrentamiento con los parroquianos del pub Stonewall. Inspirados en las enormes manifestaciones de masas contra la guerra de Vietnam, en las batallas callejeras de los estudiantes franceses y cansados del incesante hostigamiento policial que padecían, los homosexuales protagonizaron, durante tres días y tres noches, una "ola de disturbios" contra la represión policial, el maltrato, la arbitrariedad, las detenciones y los abusos -en la que hubo varios muertos, heridos y detenidos- en pleno corazón neoyorquino.
Marcelo Ferreyra, de Gays y Lesbianas por los Derechos Civiles, considera que "Stonewall fue una reacción que se toma como hito, pero fue una reacción simultánea en varios lugares, una reacción a nivel global. Lo importante es que Stonewall es el símbolo de que empezamos a hablar por nosotros mismos."
Si bien en EE.UU. y otros países ya había varias asociaciones que participaban en manifestaciones reclamando -de manera pacífica-, igualdad de derechos, la despenalización de la homosexualidad, etc., Stonewall fue la primera vez en que la reivindicación de los derechos de los homosexuales se hizo con métodos violentos. César Cigliutti, de la CHA (Comunidad Homosexual Argentina) destaca este aspecto: "Stonewall fue el comienzo del movimiento gay en el mundo, tal como hoy lo conocemos. Fue la primera vez que se enfrentó a la policía organizadamente." La energía y la militancia que despertaron la Batalla de Stonewall y el movimiento de liberación que inspiró, llevaron a una radicalización que no podía ser contenida en los marcos de las anteriores organizaciones. Nuevas agrupaciones surgieron en todo el mundo.
El 28 de junio se ha convertido, desde entonces, en un grito que reclama el derecho a ser como a uno le dé la gana sin caer, por ello, víctima de la censura social y la represión del Estado. Este día se conmemora en todo el mundo aunque, en Buenos Aires, se hacen manifestaciones en noviembre. Marcelo Ferreyra nos cuenta que "Se eligió esa fecha porque es conmemorativa del primer grupo político que hubo en Buenos Aires y en Latinoamérica, que se llamaba Nuestro Mundo y empezó a trabajar en ese mes. Después, durante la primera mitad de la década del '70, integró el Frente de Liberación Homosexual, que era una coalición de grupos. Empezaban a difundir información, en un trabajo muy tímido y, por supuesto, no hay ningún nombre verdadero en ningún lado porque era todo anónimo."
El movimiento consiguió importantes conquistas desde entonces, sin embargo, aún se sigue discriminando a las personas por su identidad y elección sexual. Rafael Freda, dirigente de S.I.G.L.A. (Sociedad de Integración Gay - Lésbica Argentina) decía en 1998: "El nombre que la discriminación adopta cuando se dirige a los integrantes de las minorías sexuales (homosexuales, lesbianas, transgéneros) es homofobia: odio, desprecio, repulsión o disgusto ante nosotros. Es una discriminación cultural, y lo que más dificulta nuestra lucha por la igualdad es que el supremo discriminador es el Estado."1 Y César Cigliutti ratifica este rol represivo del Estado y sus instituciones: "en Stonewall había muchas travestis, también, que fueron ferozmente reprimidas. Y hoy, en nuestro país, debemos seguir peleando contra la represión policial, especialmente ejercida contra ellas." La CHA, por ejemplo, acaba de colaborar -con un intenso trabajo-, en la denuncia que Amnesty International presentó sobre la violación de derechos humanos en Argentina. En el informe de este organismo se incluye el asesinato de la travesti cordobesa Vanessa Ledesma, que murió en una comisaría, víctima de la tortura y el abuso policial.2
Marcelo Ferreyra hace su propio balance de lo ganado y lo que aún se debe ganar de esta manera: "La sociedad cambió muchísimo. Se fueron ganando distintos ámbitos científicos, políticos y finalmente sociales. Pero creo que el puerto soñado, la gran meta, sería una sociedad donde estas diferencias no existieran. ¡Hasta las cosas más ínfimas están preparadas para sólo un sector de la sociedad y el gran sueño, sería que esas cosas no ocurrieran!" El dirigente de la CHA, por su parte, al hacer un balance de los tiempos que vivimos, no duda en denunciar a las instituciones del régimen: "La represión policial sigue intacta, la discriminación sigue siendo un caso real. Ahora más con los nuevos poderes que le dieron los políticos a la policía. Yo no quiero pensar qué puede llegar a pasar con estos nuevos poderes...". Pero reconoce que hay un cambio en la gente que, en gran parte, se debe a la lucha que viene dando el movimiento gay a nivel nacional e internacional: "Hace 17 años, cuando comenzamos con la CHA, cualquier persona que defendiera a un homosexual era sospechado de homosexual, discriminado. Hoy, lo que no está bien visto es la homofobia. Y eso lo conseguimos nosotros y el movimiento internacional. Ningún político del PJ o la Alianza o del partido de Béliz va a votar derechos para las minorías sexuales. Si alguna vez hacen algo es porque les estamos rompiendo las bolas nosotros desde atrás."
Actualmente, la CHA tiene una línea telefónica contra la discriminación donde se reciben denuncias las 24 horas del día (4361-6382) y participan en la campaña STOP SIDA. Tanto ellos como S.I.G.L.A. y Gays y Lesbianas por los Derechos Civiles están trabajando en la elaboración de diversos proyectos de leyes antidiscriminatorias y brindan asesoramiento legal a quien lo necesite.

1 La Maga, agosto 1998
2 Informe "Crímenes de Silencio"; Amnesty International, 2001