29/8/00

Ley de Cupo Femenino: un falso debate

Un falso debate entabla el oligarca diario La Nación desde su editorial del 6/09/00 al que responden en Página 12 del 15/09. En medio de las reformas que se están ensayando para salvar la reaccionaria institución del Senado, los de La Nación se tiran en contra de la ley del cupo femenino, según la cual el 30% de los cargos deberían estar ocupados por mujeres. Alegan que debería ser un criterio de idoneidad y no un decreto el que permita que alguien llegue a ser diputado o senador. Los "progresistas" dicen que la ley de cupos pretende poner en el tapete una cuestión que se vive, todos los días, como natural: las mujeres a lavar platos que, para la política, están los hombres. Con la ley se intentaría que "el mundo político se parezca al mundo".

Pero, con un 30% de mujeres del PJ, la Alianza... ¿quién se salva?

Lo que nadie dice es que tanto los "progresistas" de Página 12 como los "machistas" de La Nación, no dudan que el 30%, en caso de cumplirse, sería para las mujeres de los mismos partidos que vienen entregando el país, aplicando los planes de hambre del FMI y negociando con coimas la ley de Reforma Laboral.
Con un 30% de mujeres de la Alianza que votó la ley de obediencia debida y el punto final, las madres de los desaparecidos no tendrán soluciones a sus históricos reclamos. Con un 30% de mujeres del PJ, partido que impulsó la creación del "Día del Niño por Nacer", las 500.000 mujeres que cada año deben recurrir al aborto clandestino y las 200 que mueren en el intento, no encontrarán solución a la falta de derechos reproductivos. Con un 30% de mujeres del partido de Cavallo, que nos dejó el regalito de la deuda externa, y la convertibilidad junto a los índices de desocupación más grandes de la historia, las mujeres del campo que luchan por créditos baratos no van a encontrar una respuesta satisfactoria a sus demandas.
¿Cómo va a parecerse ese "mundo político" de transas contra los trabajadores y el pueblo al mundo verdadero? ¡Si según datos del Indec, en 500.000 hogares del área metropolitana hay mujeres al frente y de cada diez de estas jefas de hogar, cinco son pobres y una es indigente! ¡Si el 52.1% de las asalariadas trabajan en condiciones precarias, sin cobertura social, ni jubilación!
Desde el PTS consideramos que una verdadera democracia para los explotados y las mujeres oprimidas sólo puede conseguirse si acabamos con la expoliación del imperialismo. Nosotros luchamos por una revolución obrera y socialista que acabe con el poder de los grandes capitalistas representados por los partidos burgueses, que imponga una república obrera basada en los organismos de democracia directa que creen los trabajadores y el pueblo, donde tengan representación las mujeres que son explotadas en las fábricas, las que luchan por sus derechos. En ese camino proponemos forjar una poderosa alianza entre el movimiento obrero y todos los sectores de las clases medias empobrecidas que enfrenten los ataques a los derechos democráticos del pueblo, luchando por imponer una Asamblea Constituyente Libre y Soberana, que debería discutir y resolver sobre todos los problemas del país, incluyendo los de las mujeres oprimidas, lo que no hacen ni harán jamás las María Julia, las Cecilia Felgueras, las Silvia Sapag o las Elisa Carrió.