30/6/05

¡Ni una muerta más por aborto clandestino!

En el marco de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito impulsada por distintas personalidades y organizaciones, entre las que se encuentra la agrupación Pan y Rosas, entrevistamos a Andrea D’Atri, militante del PTS e impulsora de la agrupación.

¿Cómo marcha la campaña?

La campaña, hasta el momento, se ha desarrollado a través de dos maneras: la juntada de firmas para el petitorio y otras actividades de difusión como charlas, proyecciones, etc. Cada organización lleva adelante las actividades que cree convenientes, incluso bajo sus propios criterios, bajo el lema unificador de la campaña: “Ni una muerta más por abortos clandestinos”. Hasta ahora, la agrupación Pan y Rosas consiguió las firmas de reconocidos dirigentes obreros y obreras, integrantes –en su mayoría- de comisiones internas y cuerpos de delegados combativos, como subte, LAFSA, Zanon, trabajadoras y trabajadores de la salud, docentes, alimentación, ferroviarios, Brukman, etc. Pero además, junto a Cristina Zurutuza de CLADEM y la docente Débora Tájer, de la Facultad de Psicología, dimos una charla en ese establecimiento, con la participación de dos trabajadoras de la salud –de Buenos Aires y Neuquén- en momentos en que el sector está saliendo a pelear por sus salarios y contra de la destrucción de la salud pública. Pan y Rosas también colaboró con la producción del programa Pateando el Tablero, del que soy co-conductora, realizando una emisión especial sobre el tema con Martha Rosenberg y Adriana Stella como invitadas. También sacamos un afiche propio sobre la campaña que se puede ver en las facultades de la UBA, en La Plata, Neuquén, Rosario, etc. y no sólo publicamos diversos artículos en LVO, sino que también desarrollamos la historia de la anticoncepción y el aborto en las políticas públicas y de la lucha de las mujeres por estos derechos en Argentina, en un artículo de próxima aparición en la revista marxista de teoría y política Lucha de Clases. En distintas casas culturales hicimos ciclos de cine con películas que tocan esta problemática, lo que ha tenido mucha repercusión y las personas que asisten a la proyección siempre se quedan a participar del debate, con mucho entusiasmo.

El debate se vio más necesario que nunca con la reciente condena a Romina Tejerina...

Sí, es cierto. Por eso, creemos que junto a la denuncia de la Justicia, debemos seguir luchando por la absolución de Romina y por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito. Fijáte que a Romina, el Estado le impuso un castigo. Pero ese Estado no le impuso ningún castigo a su violador, que sigue libre, ni le fue útil a Romina para impedir el embarazo forzado a través de la anticoncepción de emergencia, ni tampoco estuvo allí para garantizarle el derecho a la interrupción voluntaria de ese embarazo producto de la violación. ¡Un derecho democrático tan elemental! Un derecho que, sin embargo, este Estado patronal y su democracia sólo para ricos no puede garantizarnos y que lleva a la muerte a más de 400 mujeres por año.

Sin embargo, algunas mujeres tienen confianza en que, bajo el gobierno de Kirchner hay más posibilidades de conseguir una legislación favorable...

Nosotras no alentamos ninguna confianza en un gobierno que viene demostrando su doble discurso, cada vez más evidente. Sin ir más lejos, la semana pasada en la provincia del presidente “de los derechos humanos”, se reprimió salvajemente a quienes reclamaban por sus derechos, hubo razzias, detenciones. Pero no sólo eso. El presidente no se ha cansado de repetir que no habrá despenalización del aborto durante su mandato. Y el Ministro de Salud, que habló en diversos medios a favor de la despenalización, no ha hecho nada concreto para avanzar en este sentido, mientras reclamó que se aplique todo el rigor de la ley contra las trabajadoras y trabajadores del Hospital Garrahan cuando reclamaban aumento de salarios.
Ya el movimiento de mujeres sufrió varios desencantos, por esperar del Frente Grande en la Asamblea Constituyente, de la Alianza en el 2000, hasta de Lilita Carrió que ya declaró en varias oportunidades su negativa al derecho al aborto. La verdad es que, como decía una vieja feminista ítalo –argentina, Julieta Lanteri, “los derechos no se mendigan, se conquistan”. Incluso si este parlamento dictamina a favor del derecho al aborto, será por la larga historia de lucha y no por la obra benéfica de alguna diputada o un sector del gobierno. Aquí, durante años ha habido distintas iniciativas de las mujeres que van desde la Comisión por el Derecho al Aborto, las Mujeres Autodeterminadas para Decidir en Libertad, la Asamblea por el Derecho al Aborto y la incorporación de los talleres sobre el tema en los multitudinarios Encuentros Nacionales de Mujeres, donde en los últimos años una mayoría casi absoluta se pronuncia a favor de este derecho. Pan y Rosas pelea desde esa perspectiva: es necesario que la campaña que levantamos algunas organizaciones y personalidades trascienda nuestras iniciativas y se transforme en un gran movimiento de lucha, que reúna a las que sufren mayoritariamente las consecuencias más nefastas de la clandestinidad, las mujeres trabajadoras y de los sectores populares.

Vos planteás la necesidad de que participen también las mujeres trabajadoras y de los sectores populares, pero la campaña nuclea a diferentes sectores ¿Es un llamado unitario?

¡Claro! Se trata de conquistar un derecho democrático elemental ¿cómo no va a ser unitario? Nosotras participamos de la movilización unitaria, pero sostenemos una política independiente de cualquier sector patronal –así sea oficialista u opositor- y no alentamos la confianza en las instituciones del régimen. Te repito: la historia ya es demasiado elocuente al respecto para las que tienen alguna confianza todavía en algún sector “progresista”. Por eso es necesario que de los pronunciamientos pasemos a las medidas de lucha y movilización efectivas.

Sin embargo, el PO criticó a Pan y Rosas por su posición...

Sí, ya hemos respondido a eso en el número anterior de LVO. Es una posición sectaria que, lamentablemente, es funcional a otra crítica que nos hacen las mujeres de filiación centroizquierdista, de que la izquierda siempre es sectaria y mira para otro lado cuando se trata de luchar por los derechos democráticos.

¿El PO las tilda de oportunistas y hay gente de la campaña que les dice sectarias? Es una contradicción...

Mirá, lo que sucede es que la centroizquierda que prefiere tener confianza en algún sector del gobierno preferiría que la izquierda no estuviera presente en la campaña. Lamentablemente –para ellas-, Pan y Rosas impulsa la campaña de la misma manera que el PTS estuvo siempre presente en la lucha por el derecho al aborto en Argentina, sin por eso renunciar a sus principios de clase, ni a la denuncia de los partidos patronales. Recordá que a nuestro partido un juez de Jujuy nos quiso quitar la legalidad por defender el derecho al aborto, incluso hemos sido atacados en plena campaña electoral por el facho de Bernardo Neustadt por hablar de esto y por nuestros afiches que declaraban por el derecho al aborto en letras gigantescas. Fijáte que Pan y Rosas ha despertado críticas en este sector; pero nunca se ha escuchado ni una sola crítica contra figurones que encabezan la campaña como María José Lubertino, que fue constituyente por la UCR en 1996, candidata a diputada por la Alianza –acompañando a De la Rúa- en el 2000, luego pasó a integrar la Fuerza Porteña que encabezaba Aníbal Ibarra en el 2003 y, en el medio, pasó por “independiente” en el tristísimo reality show “El candidato”. ¿Te acordás? Un show mediático creado a tono con el “que se vayan todos”. Esta mujer, que ahora declara que su intención es “no confrontar con el Gobierno, sino aportar para completar su tarea”, encabeza “Espacio Abierto”, un grupo para cuya campaña imprimió miles de afiches con su cara, pero en el que no se lee que luchan por el derecho al aborto ¡ni en la letra chica!
Nos podrán decir lo que quieran, pero no tenemos doble discurso como el gobierno de K ni como la centroizquierda y siempre estuvimos presente en la lucha por los derechos de las mujeres, como el derecho al aborto, entre otros.

Al cierre de esta edición, la Corte de la Pcia. de Bs. As. falló a favor en un caso de aborto terapéutico ¿qué opinión te merece?

Acabo de ver a un conductor muy irónico de la TV diciendo que la Iglesia se encarga de que te quede una culpa de mil años y que, de que corras riesgo de muerte, se encarga la justicia... me pareció muy acertado. ¡La Corte se pronunció cuando el embarazo cursaba su vigésima semana! Hasta Ginés González García tuvo que salir a decir que era una mala noticia que la mujer tuviera que hacer tantos trámites para conseguir este derecho.
Fijáte que el Código Penal tipifica que no es delito el aborto en caso de que corra riesgos la vida o la salud de la mujer. Pero los médicos igualmente le exigieron a esta mujer que presentara una autorización judicial.
El ministro, sale a felicitar a los jueces por el tardío fallo, pero no toma ninguna medida concreta para que se terminen estas situaciones. Mientras el aborto siga estando penalizado, los médicos no van a ampararse en las eximiciones tan ambiguas y discutibles que contemplan el aborto terapéutico. Ya ha habido otros casos en que, lamentablemente, los fallos no llegaron a tiempo o fueron contrarios al derecho de la peticionante.

¿Querés plantear algo más?

Sí, creo que es necesario redoblar los esfuerzos para difundir esta campaña masivamente. Que los trabajadores combativos que hoy están luchando, incorporen la lucha por el derecho al aborto a sus reclamos, porque sus compañeras trabajadoras, sus hijas y hermanas son las que pagan con su vida las consecuencias de la clandestinidad. Pan y Rosas seguirá impulsando charlas, cine-debates y reuniones para sumar a más jóvenes estudiantes y trabajadoras a esta campaña.

Fuente: Semanario La Verdad Obrera Nº 166