7/5/05

A 37 años del Mayo Francés

Producción especial para el programa Pateando el Tablero, AM 990, Radio Splendid

Imagináte que la potencia política y militar más grande del mundo invade un pequeño país campesino. Imaginate que el pueblo de ese pequeño país campesino resiste heroicamente. Es la guerra de EE.UU. contra Vietnam. Es mayo del 68. Es París en primavera.

La izquierda tradicional pide por la paz en Vietnam. Los estudiantes, mientras tanto, junto a la izquierda radical organizan comités de apoyo bajo el lema “Vietnam vencerá”. Atacan las oficinas de American Express y son detenidos por la policía.

Imagináte que estás harto de la explotación y la alienación en que te hunde el sistema capitalista. Pero también estás harto de los burócratas que traicionan las luchas. Imagináte que en la pared de la facultad alguien escribe que "la humanidad sólo será feliz el día en que el último burócrata sea colgado con las tripas del último capitalista".

Los estudiantes se organizan para liberar a sus compañeros presos. Deciden ocupar la universidad y se declaran en asamblea permanente. Mientras tanto, las direcciones sindicales empiezan a ser desbordadas por trabajadores jóvenes que no quieren pactar con la patronal y que ocupan algunas fábricas. Los estudiantes deciden marchar hasta la universidad más importante de París, la Sorbona. La policía los arresta en grupos de a veinticinco. Inmediatamente la manifestación enfrenta a la policía y empieza a llegar la solidaridad.

Imagináte que caés preso y miles de estudiantes claman por tu liberación. Imagináte que todos los grandes diarios inician una campaña difamatoria contra los manifestantes. Imagináte que incluso el diario del Partido Comunista dice que el problema son los “anarquistas alemanes”. Imagináte que, rápidamente, 50.000 estudiantes marchan por las calles de París gritando “Somos todos anarquistas alemanes”.

Al día siguiente, los estudiantes vuelven a concentrarse. Nuevamente enfrentan a la policía. Son 30.000. También se acercan jóvenes obreros. Hay más de 1000 heridos y 500 detenidos. Miles de jóvenes de los barrios populares se acercan al barrio universitario.

Imagináte que la marcha de 60.000 obreros y estudiantes recorre 30 kilómetros por los barrios populares, cruza los puentes del Sena, inunda la elegante avenida Les Champs Elysées y atraviesa el Arco del Triunfo cantando La Internacional.

Se organiza otra manifestación para el día siguiente. La policía bloquea los puentes sobre el río. Los estudiantes quedan encerrados en el barrio de la universidad. Empiezan las barricadas.

Imagináte que las calles están empedradas y con los adoquines tenés que enfrentar las balas de goma, los palos y los gases. Imagínate que alguien escribe sobre la pared de un edificio: “La barricada cierra la calle pero abre el camino.”

A las 2 y cuarto de la madrugada, la policía inicia la represión. Pero la resistencia es mayor que la esperada. El movimiento obrero declara la huelga. Los estudiantes toman la universidad nuevamente. Y diez millones de trabajadores paralizan los transportes, los servicios, la producción....

Imaginate que el poder se encuentra acorralado por la unidad entre obreros y estudiantes. Imagináte que el poder no puede manejar sólo esa situación. Imagináte que los dirigentes de la CGT, que son del Partido Comunista, NO dicen que hay que derrocar al gobierno. Imagináte que desvíen toda la energía del movimiento obrero hacia un reclamo de aumento salarial y nuevas elecciones. Imagináte que entrás al Conservatorio de Música y leés en la pared: “En la revolución hay dos tipos de personas: las que la hacen y las que se aprovechan de ella.”

El gobierno disuelve el parlamento y anuncia un llamado a elecciones legislativas. La CGT mantiene negociaciones con el gobierno y desmoviliza a la clase obrera. La situación ya se encuentra en retroceso.

Imagináte que sos un obrero de la fábrica Renault. Imagináte que la planta está tomada mientras los estudiantes acercan su solidaridad. Imagináte que un estudiante de bachiller de apenas 17 años y un obrero de Peugeot son asesinados por la policía.

Imagináte que la respuesta de los traidores de la CGT, entonces, es SOLAMENTE un paro de una hora.

Imagináte que ahora sos vos el que toma el balde de pintura y estampa en las paredes de París: “No es más que el comienzo, continuemos la lucha.”


Es 1968, es mayo.
Es París en primavera.

Imagináte la imaginación al poder.