26/9/13

Myriam Bregman y Andrea D’Atri marchan con Pan y Rosas y el Frente de Izquierda por el derecho al aborto

En el marco del Día de Lucha por la Despenalización del Aborto en América Latina y el Caribe, la agrupación de mujeres Pan y Rosas y el PTS en el Frente de Izquierda marcharán, junto a diversas organizaciones sociales y políticas, este viernes 27/9 a las 18 hs. de Congreso a Plaza de Mayo. Las candidatas y candidatos del Frente de Izquierda participarán, previamente, del abrazo al Congreso convocado a las 12 de ese mismo día por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto para reclamar el tratamiento de su proyecto de ley.
Myriam Bregman, abogada y candidata a diputada nacional de la provincia de Buenos Aires, convocó “a movilizarnos para exigir la aprobación inmediata del proyecto de ley presentado por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto, porque, lejos de ser una década ganada, en estos últimos diez años más de tres mil mujeres murieron en la Argentina por las consecuencias del aborto clandestino”.
Por su parte, Andrea D’Atri, candidata a diputada nacional por la Ciudad y fundadora de la agrupación Pan y Rosas, denunció que “el kirchnerismo, el PJ, Macri y Massa están en contra de que las mujeres tengamos derecho a decidir. Todos ellos, pero también la centroizquierda, vieron con beneplácito el nombramiento de Bergoglio como Papa, que, mientras pide ‘misericordia’ para las mujeres arrepentidas de haber abortado, ratifica que no modificará ni una coma de los preceptos misóginos, homofóbicos y oscurantistas que rigen la Iglesia”. Y agregó: “Contrariando esos preceptos, una investigación arrojó que el 80% de los católicos del país aprueba el uso de anticonceptivos, un 70% acepta las relaciones prematrimoniales y hasta un 60% aprueba el aborto en casos de violación, malformación del feto o peligro de vida para la madre”.
Para finalizar, Myriam Bregman señaló que “junto a la lucha por el derecho al aborto, tenemos que pelear por la separación de la Iglesia del Estado, que sigue financiando con millones de pesos a la Iglesia católica, encubridora de curas abusadores y pedófilos como Grassi, tardíamente condenado y que nunca fue sancionado ni separado de las filas eclesiásticas”.