8/7/10

El 14 de julio, seamos miles movilizados frente al Congreso

La lucha que venimos llevando adelante, desde hace años las organizaciones GLTTB, feministas, partidos de izquierda y otros sectores que luchamos por los derechos democráticos, apoyada por la inmensa mayoría de la población, sufrió un nuevo traspié: la comisión presidida por la senadora Liliana Negre, miembro del Opus Dei y amiga de la fascista Cecilia Pando, emitió su dictamen sobre la ley de matrimonio entre personas del mismo sexo. Por mayoría de 9 votos contra 6, se rechazó el proyecto que ya tiene media sanción de Diputados: una maniobra de la derecha clerical avalada por senadores del PJ disidente, radicales y kirchneristas, con la que pretenden volver el debate a fojas cero. Ahora, ese dictamen negativo deberá ser tratado en el recinto el próximo miércoles 14, donde a su vez, sólo si es rechazado por la mayoría, permitirá abrir el debate sobre el proyecto conocido como del “matrimonio gay”; pero si se apoya, deja sin efecto la propuesta y permite tratar (más adelante o nunca), otros proyectos de unión civil rechazados unánimemente por las organizaciones GLTTB, porque segregan a las parejas homosexuales, considerándolas bajo leyes diferentes a las que contemplan a las parejas heterosexuales.

El reaccionario y discriminador “plan de dios”

El cardenal Bergoglio advirtió que este proyecto de ley es “una pretensión destructiva al plan de Dios”, agregando que no se trata sólo de una iniciativa legislativa sino de una “movida del padre de la mentira que pretende confundir y engañar a los hijos de Dios”. Así que, para impedir que estos “planes divinos” se vean perjudicados, la misma Iglesia que alberga entre sus filas a abusadores de menores y cómplices de la dictadura militar pidió al clero porteño que “facilite” la participación de la gente en la marcha que tienen prevista para el 13 de julio. La reaccionaria movilización contra los derechos de gays y lesbianas será como las que ya vienen haciendo en las ciudades donde se presentó la comisión del Senado, con la complicidad de la derechista senadora Negre, el gobernador kirchnerista José Luis Gioja y otros legisladores radicales y peronistas.

Sus movilizaciones de estudiantes de escuelas religiosas y feligreses también están solventadas con el dinero que pagamos por los impuestos con los que el Estado sostiene a esta reaccionaria institución. Por eso, volvemos a insistir en que ya es hora de terminar con la dictadura eclesiástica. ¡Basta de subsidios al clero y la educación religiosa! ¡Ruptura de relaciones con el Vaticano! ¡Por la separación total y definitiva de la Iglesia y el Estado!

Jugando a la “Karambola” parlamentaria

El kirchnerismo pretende apropiarse del proyecto de ley de matrimonio entre personas del mismo sexo por la que vienen luchando, desde hace años, las organizaciones del movimiento GLTTB. Sin embargo, nada hace por conseguir su aprobación definitiva: mientras los derechistas conspiran con la cúpula eclesiástica, el jefe del bloque kirchnerista en el Senado, Miguel Ángel Pichetto, intenta convencernos de que no hay por qué preocuparse. “Estoy confiado en que vamos a tener un resultado favorable de la ley”, dijo desvergonzadamente, después que dos senadores de su mismo bloque votaran en contra.

El kirchnerismo, tanto como los sectores de la oposición que apoyan el proyecto, pretenden que nuestras demandas queden a merced de improbables carambolas parlamentarias. Y mientras la curia reaccionaria se moviliza en todas las ciudades del país y prepara una gran concentración frente al Congreso un día antes de la votación en el Senado, los que dicen estar a favor de este derecho de gays y lesbianas no quieren que se haga sentir ninguna presión en las calles, con acciones, marchas y concentraciones de miles y miles de personas que verdaderamente apoyamos la igualdad de derechos.

De esta manera, ponen en riesgo la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo, permitiendo incluso que se cuele el proyecto que impulsa la derecha de votar una “unión civil” que no permite la adopción ni la fertilización asistida, segregando a gays y lesbianas como “ciudadanos de segunda”. Pero los derechos no se consiguen con el lobby parlamentario, para arrancar esa ley del Congreso debemos poner en pie un amplio movimiento de lucha, en las calles.

¡El mismo derecho, con el mismo nombre!

Insistimos en que el movimiento GLTTB y todas las organizaciones sociales y políticas que apoyamos este justo reclamo debemos movilizarnos hasta conseguir que la ley se apruebe sin dilaciones ni modificaciones. ¡No podemos confiar en que estos partidos patronales de la oposición y el oficialismo aprobarán la ley si no es por nuestra lucha activa, en las calles! Tenemos que ser miles de trabajadoras, trabajadores, estudiantes, artistas, intelectuales, los que nos movilicemos frente al Congreso, con independencia del Estado, el gobierno y los partidos del régimen para arrancar la ley de matrimonio para personas del mismo sexo que peligra en el Senado.

Que la CTA, la FUA, la FUBA, las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y todos los que apoyan esta iniciativa, centros de estudiantes, organismos de DD.HH., organizaciones sociales y políticas, convoquen a una gran manifestación frente al Congreso para el 14 de julio, cuando se trate nuevamente en el recinto.