22/7/09

Todas somos hondureñas



En la mañana más fría del año, estuvimos frente a la embajada norteamericana en Buenos Aires, acudiendo a la convocatoria que las feministas hondureñas hicieron a todas las mujeres latinoamericanas. En esa convocatoria, las hermanas de Honduras demandan “la condena al golpe político - militar contra el Estado de Honduras” junto con la restitución de Zelaya y además denuncian “la represión que vivimos las organizaciones que nos manifestamos en contra del golpe”, condenando asimismo a “María Martha Díaz Velásquez, nombrada como ministra del Instituto Nacional de la Mujer por este régimen de facto, así como a la señora María Antonieta Bustamante, representante de la Comisión Interamericana de Mujeres por Honduras, quienes recibieron a las Feministas en Resistencia con policías antimotines cuando fuimos a demandarle que desalojara las instalaciones del INAM.”
En Argentina, esa mañana, el diario Página/12 publicaba “Pan y Rosas contra el golpe” y publicitaba la convocatoria. Una delegación de medio centenar de compañeras de Pan y Rosas se hizo presente en la embajada yanqui exigiendo “¡Abajo el golpe! ¡Que la sangre de nuestras hermanas y hermanos caídos no sea negociada! Por una huelga general indefinida hasta que caiga el gobierno golpista.” Y frente a un cordón policial que nos doblaba en número denunciamos al imperialismo: “Obama, Obama, no seas caradura, estás detrás del golpe contra el pueblo de Honduras”
Junto con nosotras, manifestaron contra el golpe Liliana Daunes y Claudia Korol de Feministas Inconvenientes, la activista travesti Lohana Berkins, la legisladora porteña María Elena Naddeo, la feminista lesbiana dominicana Yuderkys Espinosa y compañeras de Mujeres de Izquierda.
Mientras entregábamos copia, en la embajada, de las demandas que formularon las feministas hondureñas para que Estados Unidos cese el envío de fondos a los golpistas, se oía “De niña preguntaba ‘¿qué es el imperialismo?’, de grande me di cuenta: es hambre, guerra y golpismo” Liliana Daunes, tomando las consignas de las hermanas centroamericanas, leyó con su potente voz: “Todas somos Honduras. Estamos en resistencia. Ni golpes de Estado, ni golpes contra las mujeres.” Concluimos con la quema de “Goriletti” al grito de “No tenemos más paciencia, abajo el golpe, ¡mujeres en resistencia!”
Simultáneamente, en Perú, distintas organizaciones de mujeres también se solidarizaron con las feministas hondureñas. En Chile, las compañeras de Pan y Rosas – “Teresa Flores” hicieron un plantón a la misma hora.
Algo más tarde, cuando se hicieron las 10 de la mañana en Honduras, las Feministas en Resistencia se plantaron en la entrada de la embajada norteamericana en Tegucigalpa. Allí, Hilda Rivera, después de entregar una carta en la que se denunciaban las violaciones a los derechos humanos, los ataques contra la libertad de expresión y el acceso a la información bajo el gobierno de facto, señaló: “Sólo estamos pidiendo que el gobierno de Barack Obama se pronuncie por una posición más firme y de condena al golpe de Estado.”
En Honduras, hoy se inicia un paro general convocado por las centrales obreras y organizaciones magisteriales, junto con las organizaciones campesinas, indígenas, feministas, estudiantiles y gremios que integran el Frente Nacional de Resistencia Contra el Golpe de Estado quienes, desde el 28 de junio, se vienen manifestando con tomas de carreteras y movilizaciones en todas las regiones del país. En Buenos Aires, volveremos a marchar hacia la embajada hondureña el próximo miércoles 29. ¡Tenemos que ser miles de mujeres en toda América Latina las que acompañemos a los sindicatos, los movimientos sociales y las organizaciones estudiantiles para repudiar el golpe! El próximo miércoles, te invitamos a venir con tu cartel, tu ropa, tu pañuelo o tu distintivo violeta a marchar junto a Pan y Rosas para que se oiga bien fuerte nuestra voz: “Todas somos hondureñas. ¡Los golpistas NO PASARÁN!”