1/6/06

La Kampaña para que no pase nada... (*)

El pasado 29 de mayo, un sector de las impulsoras de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito –iniciada en mayo del 2005 con decenas de organizaciones- organizó su “relanzamiento”. Encabezada por la radical-socialista-ibarrista-kirchnerista María José Lubertino (y por qué no decirlo, ex –“estrella” del patético reality show El Candidato), la “segunda etapa” empezó con una visita al Ministerio de Salud.
¿Cuáles fueron las voces de protesta de estas mujeres cuando, pocos días antes, el ministro Aníbal Fernández dijo: “El del aborto para el gobierno es un tema que no admite discusión” y reiteró que un proyecto sobre este tema “no va a ser presentado nunca” ya que “hay una posición tomada, contundente y gráfica del gobierno de no trabajar en ese sentido”? Ninguna.
Pero el silencio no es lo único preocupante. Lo peor es que, pese a que el gobierno dejó bien en claro que no le interesan nuestros derechos, entregaron –en el nombre de la Campaña por el Derecho al Aborto- un petitorio al Ministro de Salud ¡en el que no mencionan el derecho al aborto legal, seguro y gratuito!
Sus “exigencias” se limitan a que se cumpla lo existente: aplicación efectiva de la Ley 25.673 de Salud Sexual y Procreación Responsable; cumplimiento del compromiso para la reducción de la mortalidad materna y el protocolo de asistencia humanitaria del post-aborto (el que se aplicaría si usted logra sobrevivir, y no es una de las más de 400 mujeres que mueren por año en Argentina por abortos sépticos) y reglamentación de abortos legales en hospitales públicos sin intervención judicial (algo limitado a muy pocos casos).
Lo que se presenta como “segunda etapa” es, en realidad, el abandono de la lucha por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito en aras de apoyar a un verborrágico ministro de Salud que ¡también! señaló que no iba a presentar ningún proyecto de despenalización (sus palabras favorables son sólo para lucir “progre”en las entrevistas).
Como señalamos en más de una oportunidad, Pan y Rosas pelea codo a codo con quienes decidan luchar por el derecho al aborto, pero denunciamos que en esta pelea estamos enfrentadas no sólo a la Iglesia, sino también al gobierno –que acaba de “reconciliarse” con los curas, mientras sigue manteniendo luchadores presos. En Pan y Rosas compartimos que para lograr un derecho democrático elemental como el derecho al aborto es necesaria una gran campaña, amplia y unitaria. Pero los apoyos conseguidos sólo pueden ayudar a hacer efectivo nuestro reclamo, si nos organizamos en un gran movimiento de lucha, animando la participación de las mujeres trabajadoras y de los sectores populares, junto a las estudiantes y demás activistas. Lo que ayer parecía una “ilusión” en el gobierno, de algunas activistas consagradas a esta campaña; hoy más bien es una posición tomada: dejar de hablar de aborto para no confrontar con el kirchnerismo que ya dijo su última palabra.
Llamamos a las trabajadoras, las estudiantes, las organizaciones de mujeres, sindicales, de DD.HH. y de la izquierda a impulsar una verdadera campaña por el derecho al aborto, independiente de la Iglesia, del Estado y de los partidos patronales, para que se haga efectivo lo que decíamos juntas el año pasado: ¡Ni una muerta más por aborto clandestino!

(*) En co-autoría con María Chaves